Biloxi y Emerald: las dos variedades del arándano paraguayo

Biloxi y Emerald: las dos variedades del arándano paraguayo
Biloxi y Emerald: las dos variedades del arándano paraguayoArchivo, ABC Color

US$ 25.000 de inversión inicial, cinco hectáreas y 20 toneladas por cosecha: así elaboró Mantis Agropy SA, en cinco años, el primer arándano hecho en Paraguay, cerca de Villarrica y que se cosecha a mano.

Hace algunos años, encontrar arándanos en un mercado paraguayo era una tarea compleja. La fruta que llegaba al país provenía principalmente de Chile o Perú y era desconocida para buena parte de los consumidores.

Ese escenario empezó a cambiar con la producción local. Mantis Agropy SA, dirigida por Francesco Terzuoli, desarrolló una experiencia de cultivo de arándanos cerca de Villarrica y, tras cinco años de trabajo, logró poner la fruta en el mercado nacional. La apuesta no fue barata: la inversión inicial ronda los US$ 25.000, a los que se suman los costos operativos, la asistencia técnica, la infraestructura y, sobre todo, la mano de obra.

“Al principio, la gente estaba curiosa porque no sabía qué fruta era”, recordó Terzuoli. La introducción del producto exigió también un proceso de aprendizaje por parte del consumidor. Con el tiempo, el mercado empezó a responder y la demanda creció.

La producción nacional permite, además, ofrecer una fruta fresca y reducir algunos de los costos asociados a la importación. “No tenemos todo el transporte que tiene el producto chileno o peruano”, explicó el empresario.

Biloxi y Emerald: las dos variedades del arándano paraguayo
Biloxi y Emerald: las dos variedades del arándano paraguayo

Cinco hectáreas para abastecer al mercado local

Hoy la empresa cuenta con cinco hectáreas de arándanos, una superficie que, según Terzuoli, alcanza para atender principalmente la demanda del mercado paraguayo. La producción se concentra en el consumo interno porque el volumen disponible todavía no resulta suficiente para sostener una operación exportadora competitiva.

En la última cosecha, la firma alcanzó 20 toneladas de arándanos. Para este año las expectativas son similares: las plantas presentan una importante cantidad de flores. La temporada de producción en Paraguay se concentra entre octubre y fines de noviembre, cuando el producto está más disponible para el consumidor local.

Una parte de la cosecha se comercializa como fruta fresca; otra se destina a la industria, que la usa para mermeladas o la vende congelada. También hay clientes que prueban desarrollar jugos a partir de la fruta, aunque Terzuoli explicó que se trata de un proceso técnicamente más complejo, porque exige estabilizar bien el producto antes de comercializarlo.

Biloxi y Emerald: las dos variedades del arándano paraguayo
Biloxi y Emerald: las dos variedades del arándano paraguayo

Dos variedades para el clima paraguayo

El arándano exige cuidados específicos durante todo el año. La experiencia comenzó como una apuesta y, a la vez, como una prueba para conocer la adaptación de distintas variedades al clima paraguayo. Para desarrollar el cultivo, la empresa contó inicialmente con el asesoramiento de un técnico uruguayo especializado en arándanos.

“En Paraguay no hay mucha experiencia sobre este tipo de cultivo para nuestro clima”, mencionó Terzuoli. La adaptación fue positiva, aunque no todas las variedades respondieron igual. Hoy la empresa trabaja principalmente con dos: Biloxi y Emerald.

Uno de los factores clave para el desarrollo de las plantas es la acumulación de horas de frío: las variedades cultivadas necesitan entre 400 y 600 horas al año para cumplir su período de descanso. “Cuando tenemos un invierno más frío de lo normal, las plantas son mucho más lindas y tienen mayor producción”, afirmó.

La firma también implementó sistemas de protección contra las bajas temperaturas del invierno. La producción demanda, además, una inversión importante en mano de obra, sobre todo durante la cosecha.

Uno de los factores que más preocupa a los productores es la concentración de lluvias durante la temporada de cosecha. El agua no destruye necesariamente la fruta, pero dificulta la recolección: los arándanos se cosechan a mano y el trabajo no puede hacerse con la fruta mojada o bajo lluvia intensa. Por eso, el clima de octubre y noviembre puede golpear directamente el resultado de la campaña. La productividad varía según la variedad y el manejo: en general, una planta produce entre un kilo y medio y dos kilos de fruta.

Biloxi y Emerald: las dos variedades del arándano paraguayo
Biloxi y Emerald: las dos variedades del arándano paraguayo

La logística frena el salto exportador

Paraguay ya demostró que puede producir arándanos de buena calidad. El problema es la exportación. La fruta tiene una vida útil limitada: una vez cosechada, se conserva alrededor de cuatro semanas bajo refrigeración adecuada, cerca de dos grados centígrados.

Ahí aparece la principal barrera del país: la logística para llegar a mercados lejanos. Mientras un país con acceso directo al mar carga sus contenedores en un puerto marítimo, Paraguay debe sumar tramos fluviales y trasbordos, lo que extiende considerablemente el tiempo de transporte. El avión existe como alternativa, pero sus costos son demasiado altos para competir en el mercado internacional.

A esto se suma la competencia de grandes productores regionales y mundiales, como Perú, Chile y Argentina. Para Terzuoli, el mercado brasileño es hoy la alternativa internacional más viable: está cerca y permite el transporte terrestre en camiones refrigerados, sin depender de puertos ni de vuelos.