La siembra 2026-2027 arranca entre mejores precios y costos altos

Cultivo de soja.
Cultivo de soja.KATUPURY

El agro paraguayo inicia la campaña 2026/2027 con expectativas mixtas. La soja apunta a mantener una superficie de entre 3,6 y 3,7 millones de hectáreas, el maíz busca sostenerse cerca del millón de hectáreas y el algodón se consolida en unas 60.000 hectáreas en el Chaco. A estos rubros se suman el sésamo y el maní, cultivos con fuerte orientación exportadora.

El 3 de septiembre, en J. Eulogio Estigarribia, Caaguazú, la Asociación de Productores de Soja, Oleaginosas y Cereales del Paraguay (APS) dio apertura simbólica a la nueva campaña, marcada por un escenario climático que podría estar influenciado por El Niño y por costos de producción todavía elevados.

Soja mantiene su liderazgo

La APS proyecta para la soja un área similar a la del ciclo anterior. La campaña 2025/26 cerró con una producción récord de 12,5 millones de toneladas y generó US$ 2.978 millones para la economía paraguaya. Repetir ese resultado será uno de los principales desafíos.

Los principales insumos están disponibles, aunque a precios más elevados. Fertilizantes como MAP, TSP y SSP llegan sin inconvenientes, pero mantienen presión sobre los costos.

En el mercado internacional, la soja mostró una recuperación. A fines de agosto, el contrato de noviembre en Chicago alcanzó unos US$ 465 por tonelada, impulsado por compras de China. La mejora también se refleja en el mercado local, aunque los productores siguen atentos a los costos logísticos y fletes.

Maíz amplía su mercado

La zafriña 2026 marcó un récord de 1,18 millones de hectáreas. Para la zafra normal 2026/2027, StoneX proyecta cerca de un millón de hectáreas y una producción de 5,73 millones de toneladas.

El crecimiento del maíz ya no depende únicamente de las exportaciones. La industria del etanol y la elaboración de raciones para los sectores bovino, avícola y porcino impulsan el consumo interno, que podría acercarse a 3 millones de toneladas.

Algodón vuelve a ganar protagonismo

En el Chaco, el algodón se mantiene alrededor de 60.000 hectáreas, con posibilidades de alcanzar 70.000 si existe suficiente disponibilidad de semillas. Boquerón y Alto Paraguay concentran la producción.

El cultivo generó US$ 48,5 millones en exportaciones, con un crecimiento del 78%. Los precios se ubican entre G. 2.800 y G. 3.500 por kilo, según calidad, cosecha y rendimiento.

El factor climático será determinante. Las lluvias asociadas a El Niño podrían favorecer la humedad inicial, pero también representar un riesgo durante la cosecha y afectar la calidad de la fibra.

Sésamo y maní buscan crecer

El sésamo mantiene una fuerte conexión con los mercados internacionales: entre 90% y 95% de la producción se exporta. La campaña anterior movilizó unas 100.000 hectáreas entre las variedades confitera y mecanizada, con una producción estimada de 27.000 a 30.000 toneladas.

Aunque las exportaciones cayeron en volumen e ingresos durante el primer trimestre, los destinos aumentaron de 28 a 34 países. Japón, México y Taiwán figuran entre los principales compradores.

El maní, por su parte, ocupa unas 22.000 hectáreas y genera alrededor de US$ 50 millones. La Cámara Paraguaya de Procesadores y Exportadores de Maní (CAPPEM) proyecta llegar a 100.000 hectáreas y US$ 250 millones en exportaciones durante la próxima década. Su ventaja está en los suelos arenosos y en su creciente inserción internacional.

Rentabilidad, el desafío central

China continúa siendo clave para la soja, mientras Brasil concentra el 98% de las exportaciones paraguayas de trigo y representa un mercado relevante para otros cultivos.

Con un escenario de mayor humedad por El Niño, el desafío del campo paraguayo no estaría tanto en conseguir agua, sino en sostener la rentabilidad. Los mejores precios internacionales generan oportunidades, pero los costos de producción y logística continúan condicionando el resultado final de una campaña que vuelve a poner al agro ante el desafío de producir más y ser competitivo.