Ya de por sí fue un hecho llamativo que la Justicia determinara que alias Tío Rico (Miguel Ángel Insfrán, presunto narco) guardara reclusión en la cárcel destinada a militares procesados y condenados y no en una de las alrededor de 20 cárceles con las que cuenta el sistema penitenciario de nuestro país.
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Y esta”facilidad” para proveer del “paquete” a un recluso en una penitenciaría que se encuentra fuera del circuito habitual confirma las sospechas. De acuerdo a las pesquisas, en el intento, el Cnel. Luis Belotto habría actuado junto con su esposa Alba Lidia Alé.
Los investigadores Francisco Cabrera y Osmar Legal han revelado que el matrimonio habría intentado en dos ocasiones introducir el aparato celular a la penitenciaría militar. Está claro que la pareja no actuó sola. Ambos son el penúltimo eslabón de la cadena, el último es el militar a quien intentaron sobornar con G. 10 millones y que tuvo la integridad y sobre todo la valentía de anteponer sus valores frente a una propuesta indecente.
La investigación da cuenta de que otras personas (tal vez de rangos superiores que tratarían de desligarse del problema) están involucradas, que hay videos, conversaciones grabadas y otras pruebas que por cuestiones procesales no pueden darse a conocer aún. Lo cual complica más el asunto.
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El problema de la introducción de objetos ilícitos dentro de las cárceles paraguayas es algo que ocurre desde la apertura de las mismas a finales de los años 1700 y conforme han pasado los años se han innovado los tipos de objetos y las técnicas para hacerlo, siendo actualmente el celular uno de los “objetos bienes” más preciados. Lo que no ha cambiado es la complicidad de las autoridades carcelarias y la anuencia de la autoridades judiciales para que ello ocurra.
Lo grave en todo esto son dos cosas, que haya profesionales que supuestamente trabajan por la defensa nacional rendidos ante los requerimientos de personas supuestamente involucradas en crímenes trasnacionales. Y la otra cuestión es que la integridad del denunciante y la de su familia están a partir de este momento en peligro. Síntomas de una republiqueta bananera. ¡Dios nos salve!