La ballena de Troya

Este artículo tiene 1 año de antigüedad

La irrupción DeepSeek, el chatbot chino de inteligencia artificial generativa, en el espectro estadounidense ha acentuado la rivalidad geopolítica y geotecnológica entre Estados Unidos y China. El exponencial avance tecnológico es síntoma de los esfuerzos de cada cual por hacerse del poderío a nivel mundial.

El hecho nos lleva a tomar en consideración algunos aspectos. El primero: la competencia desigual. Estados Unidos cuenta con un ecosistema robusto de investigación y desarrollo. Entre tanto, China ha demostrado su capacidad para optimizar recursos y reducir costos.

DeepSeek, que significa búsqueda profunda y cuyo logo es una ballena azul, costó el 5% de lo que implicó crear ChatGPT -su competencia directa en Estados Unidos- y conllevó solo el 2% de los procesadores que requiere la aplicación de OpenAI.

El segundo aspecto es la controversia. La aparición de DeepSeek es controversial no solo por la cuestión de bajos costes sino por el momento político (recordemos además el caso TikTok) y el impacto que ha tenido en la bolsa. En sus primeros días, DeepSeek se convirtió en la aplicación más descargada en Estados Unidos y provocó la caída de los gigantes tecnológicos como Nvidia en los mercados.

El tercer aspecto: presión. La rivalidad de estos dos gigantes tiene impacto directo en América Latina. Las acciones del gobierno de Donald Trump para frenar lo que llama “la amenaza de la influencia china” se han comenzado a ver con la visita de su Secretario de Estado Marco Rubio a cinco países de Centroamérica. Uno de ellos, Panamá donde el republicano quiere usar hasta la fuerza para recuperar el Canal de Panamá.

China, por su parte ha cooptado Centroamérica y otros territorios de Sudamérica con el cuento de la ayuda financiera con préstamos de pagamiento imposible que “cobra” haciéndose de puntos estratégicos sin que los gobiernos endeudados tengan la opción de hacer reclamos.

Por otra parte, las economías pequeñas de los países latinoamericanos tienen dificultades para competir en un entorno en el que las grandes potencias dominan el acceso a la tecnología crítica. En esta guerra geotecnológica, Latinoamérica está desventaja. La egión puede verse presionada a alinearse a uno u otro bloque lo que, como sucede hoy, afecta las relaciones comerciales y políticas.

DeepSeek no solo es una IA generativa de bajo costo, es una ballena de Troya que destrozó el paradigma tecnológico en términos económicos y ha puesto en entredicho, una vez más, las relaciones internacionales. ¿Cuál será la contraofensiva? ¿Se quedará Estados Unidos de brazos cruzados?... No.