Los dramas de la gente y el electoralismo

¿Les interesa a los políticos el desastre del IPS que refleja el desastre del sistema de salud pública? Pareciera que no. Hoy las prioridades son el vice de Alliana y las variopintas candidaturas al cargo electoral que fuere. Ni siquiera se esbozan proyectos-país. La ciudadanía puede esperar. Cada cual juega su juego.

El caso del Instituto de Previsión Social es patético, y no vemos pronunciamiento institucional de partido político alguno sobre la situación de asegurados y jubilados.

El presidente Peña nombró al doctor Isaías Fretes —hombre de sólido prestigio— presidente del Consejo y lo tiró a la jaula de los leones. Ahí continúan los mismos consejeros que apañaron todos los desaguisados cometidos en la entidad y que tienen el sello de la sospecha.

Las mafias se han consolidado en el IPS a lo largo de los años y hoy son macizas instituciones dentro de la institución. En cada licitación y en cada compra hay un interés primordial que no es el provecho de los asegurados, sino la seguridad de una ecuánime repartija de “beneficios” para la muchachada, gracias a los puntuales sobreprecios que encierran ya la consabida “propina”.

El anterior presidente del Consejo, Jorge Brítez, fue sustituido porque ya era insostenible. Pero quedó el Consejo en pleno, menos hoy Gustavo González Maffiodo, quien renunció y fue sustituido por el doctor Hassel Jimmy Jiménez Rolón. El nuevo presidente había solicitado la renuncia de todos, pero aparte de González Maffiodo, los demás siguen atornillados en sus cómodos y productivos sillones: Bettina Silvana Albertini Alonso, por el Ministerio del Trabajo; José Emilio Argaña Contreras, representante de los empleadores; Víctor Eduardo Insfrán Dietrich, por los trabajadores aportantes, y José Jara Rojas, por los jubilados y pensionados.

Estos señores deben responder por —por ejemplo— los desabastecimientos (desde el humilde ibuprofeno hasta el imprescindible y básico suero) y las adjudicaciones de servicios que tienen sus rarezas.

Como las tres adjudicaciones consecutivas de contratos para el mantenimiento preventivo y correctivo de ascensores del Hospital Central a la firma Renfe SA, habiendo ésta presentado las ofertas más altas.

Dicha firma está registrada a nombre de Andrea Carolina Aranda Duarte (conocida como Andy Duarte, Miss Tanga 2017, según informa el diario Extra). Pero habría detrás otros personajes no muy recomendables. Esta empresa tiene un no sé qué: acumuló unos 15 contratos con el Estado. Pese a que fue inhabilitada en 2019 y 2020.

IPS es una fábrica de políticos multimillonarios que prohíjan a las mafias que les surten con el producto del saqueo. En este contexto, el doctor Fretes debe hacer frente al fuego de todos los dragones juntos, que buscarán incinerarlo.

En una temporada de electoralismo desbocado, los grupos de poder con tentáculos en el Instituto buscarán la recaudación usual. Entonces, nada de darle oportunidad alguna al doctor Fretes para hacer los cambios que devuelvan la perdida honestidad, probidad y eficiencia en los servicios del IPS.

Fretes contra las mafias. Que los nobles no lo dejen solo.

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