Esta edición 2026 de las fechas en Paraguay del Mundial de Rally prometen atraer a cerca de 400.000 personas y más de 100 medios internacionales al departamento de Itapúa. El primer objetivo se puede decir que está logrado, estaremos bajo el escrutinio internacional, durante un evento masivamente consumido en todos los continentes del mundo. ¿Pero, qué mostraremos?
Es decir, no deberíamos pretender continuar con lo mismo. La edición 2025 resaltó por ser «el país desconocido»; lo excéntrico; la «sorpresa»; la calidad de la gente. Este plus generará interés en el público escéptico del año pasado, pero al resto ¿qué más ofreceremos?
Parte de esto lo entendió el comité organizador, que apuesta nuevamente a innovar con tramos urbanos, pistas más extendidas y el trayecto sobre grava más largo de la edición 2026. La idea no es solo participar, sino destacar para ser un referente en la región de este tipo de eventos.
En paralelo este tipo de espectáculos es una oportunidad inigualable para un país que no se destaca por el turismo, incluso, entre los menos visitados del Cono Sur, para mostrar todo lo que tiene. Pero no basta si no hay una apuesta real de las autoridades que esperan tímidamente que ocurra el «milagro» como en su momento pasó con Encarnación a una escala regional.
Como si fuera niño berrinchudo exigimos atención sin ofrecer oportunidades reales, y esto no se limita a turismo. Queremos que las inversiones lluevan solamente por tener energía barata y baja presión impositiva, sin ofrecer más. No se piensa en fortalecer la infraestructura y la conectividad del país, teniendo en cuenta las limitaciones de ser un país mediterráneo. ¿Qué tipo de inversión se pone en riesgo ante un Estado desinteresado?
El evento internacional nuevamente apuesta a la misma retórica del año pasado, que esperemos sea suficiente para mantener no solamente a la región, sino al país en el interés internacional. Las oportunidades reales de desarrollo en la actualidad requieren una conexión con el mundo.
El necesario salto de calidad, que no llegó nuevamente para este año, es impostergable para una región que quiere competir en el mundo en igualdad de condiciones.
Esperemos que la plataforma de negocios no sea nuevamente redirigida solamente a espacios vinculados de poder, sino que puedan traer transformación real de nuestro entorno y de nuestra región.
Esto significa rutas de calidad, conectividad con el Paraná e infraestructura para que los emprendimientos alcancen estándares de calidad.
Ahora que tenemos la atención, ¿qué haremos con ella?
sergio.gonzález@abc.com.py