"Flaca, no me claves tus puñales por la espalda”, ya te imaginás como sonará este hit de Andrés Calamaro, que regresa a nuestra tierra guaraní este octubre. Sin embargo, la indecisión nuevamente se hace presente, pues Morat viene al país a finales de septiembre para hacerte vibrar al ritmo del pop folk. Tus ahorros son insuficientes, pero te identificás con ambos estilos y tenés que elegir a uno de estos artistas.
Comprar ropa parece toda una travesía, pues es el momento en el que esa linda blusa, esa camisa y esos jeans se debaten en tu mente, cuestionándote si de verdad los necesitás; de igual forma, hasta la hora de elegir el plato del día se ha convertido en un desafío. Por otro lado, situaciones más complejas como la de optar por una carrera profesional o resolver en qué ámbito debés trabajar te agobian y no te dejan ver la luz al final del túnel. ¿Qué tanto nos afecta nuestra inseguridad a la hora de tomar decisiones?
“Cuando nos enfrentamos a dos cosas igualmente atractivas, experimentamos una disonancia cognitiva”, expresa el estudio realizado por Stefan Bode, neurocientífico de la Universidad de Melbourne, Australia. Es así que, según esta investigación, la corteza prefrontal izquierda y el precuneus del cerebro se ven afectados, impidiendo que optemos por la decisión correcta y respondamos de buena forma a los estímulos.
Varios especialistas se han dedicado a elaborar estrategias para ayudar a los indecisos a resolver su paradoja con las elecciones. Por ejemplo, en un artículo publicado por The New York Times, el psicólogo estadounidense Barry Schwartz mencionó que “en el mundo actual, donde las opciones son ilimitadas, buscar lo mejor es una receta para ser miserable”; por lo tanto, recordar el propósito original de una actividad u opción puede simplificarnos sustancialmente el proceso.
Asimismo, otra de las posibles técnicas para deshacernos de nuestras constantes contradicciones es “la regla del noventa por ciento”; este método fue elaborado por Greg McKeown, consultor de liderazgo y negocios. El propósito de dicha guía constituye que evalúes tus opciones en una escala del cero al cien. Si tu interés está por debajo del noventa por ciento, reducís tu calificación a cero y rechazás la opción.
Así pues, con estas técnicas, ya podrás dejar la indecisión a un lado y disfrutar sin remordimientos de ese concierto, de esa prenda y hasta de esa comida que, anteriormente, generaban una discusión eterna en tu mente.
Por Rebeca Vázquez (18 años)
