Si se tratara de unas vacaciones, seguramente pagarías por un vuelo directo a las playas de Cancún para sentir la arena con tus pies en el mar. Por otro lado, tal vez aceptarías un trabajo mejor pagado aunque tuvieras que quedarte más horas en la oficina.
El dinero es fácil de cuantificar, lo que resulta difícil es asignar un valor a la cantidad de horas que no estarías compartiendo con la familia, amigos o seres con los cuales te sentís a gusto. Pero, para algunos, estar compartiendo un domingo en familia es “gastar tiempo”.
Animate a gastar plata junto a tus seres queridos o en otras experiencias que impliquen relacionamiento y que pueden hacerte feliz impactando directamente en la forma en la que utilizás el dinero. Cuando echamos efectivo mientras compartimos con otros, sentimos una mayor satisfacción que al estar solos; así que en lugar de decidir en qué gastar, sería bueno que te preguntes primero con quién hacerlo.
Ya que muchos dicen que el dinero no compra la felicidad, entonces hacete de tiempo libre. El disponer de un momento free para disfrutar de nuestros hobbies o compartir con la familia impacta en el bienestar y la felicidad de uno mismo. Invertir el dinero es otra opción que te permitirá aprovechar el tiempo que tenés, así como para desestresarte con un lindo viaje, por ejemplo.
Podés reducir el tiempo que ves televisión, estás frente a la computadora o estás pegado al celular, porque así también tenés más posibilidad de disfrutar con mayor intensidad de tus relaciones humanas y de lo que te gusta hacer. Entonces, un auto no sería solo comprar un vehículo, sino comprar tiempo para estar con tu familia o comodidad para disfrutar de las actividades de los fines de semana.
La mayoría de las personas dan más valor a la “guita” que al tiempo. ¿Pero el dinero es la elección correcta? Optar por el tiempo es estar satisfecho con la vida e ir por la felicidad, pero si elegís la plata, podría ser la decisión incorrecta porque pueden faltarte otras cosas que no sean simplemente lo material.
En la búsqueda de felicidad, nos enfrentamos continuamente a decisiones grandes y pequeñas que nos obligan a poner el tiempo y el dinero en una balanza. Algunas veces no hay elección y tenemos que ganar ese dinero extra con el fin de que nos alcance para lo básico. Sin embargo, cuando tenemos la posibilidad de elegir más tiempo y no la plata, es un signo de que encontraremos el bienestar tan desado que buscamos.
José Jiménez (19 años)
