Con pasión y valentía, una joven piloto viaja por los aires

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Las profesiones convencionales van quedando atrás y las chicas están tomando el control de carreras cada vez más fuera de lo tradicional. Ana Paula Céspedes (19) es una joven piloto que sueña con trabajar en una línea aérea para viajar entre las nubes.

El pilotaje antes era visto como una profesión exclusivamente para hombres, pero ahora está siendo abarcado por muchas mujeres que se animan a volar. Ana Paula, con sus 19 años, está dando sus primeros pasos en la carrera aeronáutica. La joven se formó en el Centro de Capacitación Aeronáutica de nuestro país.

Ana expresa que desde pequeña sintió atracción por el pilotaje gracias a su padre. “Mi papá se dedica a esta profesión y cuando yo era chica me llevaba al aeropuerto; cuando veía un avión en el aire me parecía algo maravilloso, misterioso e increíble para admirar”, recuerda.

Además de ser piloto, la joven se dedica a la música y el modelaje; “son cosas totalmente diferentes pero que me hacen feliz”, dice. Asimismo, comenta que su mayor pasión es el pilotaje; “me encantaría llegar a trabajar en una línea aérea y, para eso, voy a dar todo de mí, porque sé que puedo”, afirma.

Para muchos, subir a un avión a miles de metros de tierra firme es un una pesadilla; sin embargo, esa situación no es el caso de Ana, quien piensa que es difícil explicar con palabras lo que se siente al estar en el aire, pero le encanta y cada vez va mejorando en esta profesión.

La joven dice que conoce a muchas mujeres dedicadas al pilotaje y que, por esa razón, nunca se sintió excluida. “Todo depende de la actitud que cada uno le ponga a esa situación”, relata. Además, Ana conoce a varias chicas que se dedican a la aviación y, precisamente, quien le enseñó a volar fue una piloto.

La joven cuenta que cualquiera puede ser piloto; “todo es cuestión de querer algo, ponerle ganas y predisposición; esas cosas hacen que todo suceda, pues la vida es demasiado corta como para no hacer lo que a uno le gusta”, manifiesta.

Cuenta que actualmente vuela en compañía de su padre y ambos están en la aeronáutica civil. “Volar con mi papá es un sueño hecho realidad, ya que aprendo muchísimo de él y tenerlo ahí apoyándome es algo muy importante”, indica.

“Sigan sus sueños, nunca se den por vencidos y no se dejen llevar por los comentarios de terceros”, es lo que Ana Paula quiere que los jóvenes realicen. “Todo pasa por algo y hay que aprender a confiar en uno mismo”, finaliza.

Por Divina Alarcón (18 años)