El feminismo ha llegado hace muchos años a nuestro país, luchando por la igualdad de derechos y la liberación de la mujer. El pasado 25 de noviembre se realizó una marcha en contra de la violencia hacia la mujer, como protesta por la gran cantidad de feminicidios que están sucediendo en Paraguay.
Muchas personas confunden el verdadero fin del feminismo y creen que apoyar a la igualdad de género es odiar a los hombres, estar a favor del aborto o exhibir sus cuerpos en manifestaciones. Sin embargo, esta ideología va mucho más allá de estos puntos.
El término “feminazi” se utiliza para describir a aquellas mujeres que se autodeclaran feministas pero que en realidad no buscan la igualdad entre géneros sino que quieren ser superiores al sexo opuesto bajo argumentos sin sustento. Estas mujeres proclaman que se deben aceptar a todas, sin excepción de ideología, pensamientos o compostura física; sin embargo, si alguna chica no está de acuerdo con estos pensamientos será escrachada por las “feminazis”.
El patriarcado está presente en el país; no obstante, existen mujeres a quienes les gusta pasar el día en su casa, limpiándola, cuidando de sus hijos y cocinando para su esposo. Esto representa, para las feminazis, que dichas mujeres están siendo oprimidas por los machistas. Todos tienen la libertad de decidir qué hacer con su vida, eso no te hace mejor ni peor feminista.
Las feministas exigen la igualdad de derechos entre varones y mujeres, lo cual es justo. Pero no son solo las chicas quienes sufren de violencia, pues los hombres, niños y ancianos también la padecen y merecen ser escuchados de la misma forma.
Ser feminista no se define en que te guste usar vestido o te cortes el pelo de forma “poco femenina”. Debería verse como una oportunidad para demostrar que tanto las mujeres como los hombres, a pesar de nuestras diferencias, podemos lograr objetivos en común, cada uno dando su aporte como persona.
El verdadero feminismo busca encontrar la igualdad de los derechos y el reconocimiento de las capacidades de las mujeres. Entonces, por qué en vez de estar atacándose unos a otros, no empiezan a demostrar realmente de lo que son capaces las mujeres, que sí pueden haber ingenieras, bomberas, arquitectas, mecánicas y hasta presidentas, pero no por el hecho de ser mujeres sino porque realmente están preparadas y pueden cumplir con estas funciones.
Por Divina Alarcón (18 años)
