El hockey sobre hierba va ganando territorio de a poco en el Paraguay; cada vez más chicos y chicas se van sumando a este deporte no convencional. Beatriz se introdujo a este mundo hace tres años, gracias a su papá, que la apoyó en todo momento, y a su entrenadora Mariana Mitchell, quien la ayudó a mantenerse constante y a confiar en sí misma al momento de salir al campo de juego.
Al contrario de lo que piensa la gente, tanto hombres como mujeres tienen condiciones para aprender la disciplina. Uno puede adquirir las habilidades básicas en aproximadamente un mes, si se entrena todos los días con el palo y la bocha, elementos necesarios para jugar.
“No existen requisitos para formar parte del equipo, es para todas las edades y para todos los pesos, solo se necesita de predisposición y ganas para jugarlo”, menciona la joven.
Una de las ventajas principales del deporte es que ayuda a mantener una buena salud y a ganar un mejor rendimiento físico. Además, Beatriz revela que desde que comenzó a entrenar presentó un incremento en sus calificaciones, ya que el juego la ayuda a relajarse y a dejar todas las situaciones estresantes en la cancha para poder concentrarse mejor durante las actividades de la semana.
Muchas personas creen que el hockey puede llegar a ser una disciplina bastante violenta; sin embargo, la joven afirma que los chicos están resguardados con canilleras, protectores bucales y hasta mascarillas, aunque algunas veces uno puede terminar el entrenamiento con unos cuantos moretones, que solo demuestran lo mucho que uno se esfuerza por el equipo.
La atleta forma parte del Club Deportivo Luque Hockey y comenta que los entrenamientos se realizan en una cancha ubicada frente al aeropuerto Silvio Pettirossi, dos veces a la semana, desde las 18:30 hasta las 20:00, para los más pequeños. Los jóvenes de 15 años en adelante practican desde las 20:00 hasta las 21:30.
Los torneos se realizan los días sábados y domingos en el local de la Secretaría Nacional de Deportes y la joven invita a todos a que apoyen esta actividad. “Jugar hockey es lo mejor que te puede pasar en la vida: uno se gana amistades verdaderas, desarrolla valores y mejora la salud”, concluye Beatriz.
Por Fiona Aquino (18 años)
