En el primer y privilegiado lugar está el incomparable compañero de vida que puede desde saciar la sed hasta, con un poco de menta'i, calmar los nervios. No se necesita mucho para preparar esta bebida y no importa si es invierno o verano, pues el paraguayito no tiene en cuenta el clima ni el horario para disfrutar de una de las maravillas nativas: el tereré.
Seguidamente, se encuentra el manjar que forma parte de las comidas típicas del suelo guaraní: la chipa guasu. Leche, mucho queso y el deleitoso choclo son algunos de los ingredientes que le dan un toque especial a este alimento muy querido que no puede faltar en la mesa familiar un domingo.
La flor del mburukuja es propia de la identidad del país. Sin embargo, en el tercer lugar se hace notar el lapacho, árbol oficial del Paraguay, que pinta los alrededores de todas las ciudades con colores radiantes y bellos pétalos que expiran un aroma sin igual ¡Es casi seguro que esta planta se robó al menos una miradita tuya por tanta hermosura que revela!
El ñanduti es la cuarta maravilla que, además de reflejar la artesanía paraguaya, demuestra la creatividad que se puede expresar tan solo con un bastidor, una aguja, hilos de diversos colores y una mano talentosa llena de imaginación. Este tejido embellece todo a su paso, ya sea un mantel, un abanico, un termo y hasta un glamuroso vestido.
¿Creíste que las melodías y el ritmo no estaban en la lista de las maravillas? Si fue así, tranquilo lector. Es imposible no hacer mención de la música paraguaya, ya que es uno de los rótulos más llamativos de nuestra tierra, pues la polca y la guarania han pisado fuerte con sus bellas canciones que nos deleitan con historias y lluvias de sentimientos.
“Pericón cinta de color”, ¿te acordás? Los temas tradicionales como el pericón, cielito, choguy, pájaro campana, tren lechero y otros ritmos musicales son los clásicos de la danza paraguaya; por ende, estos bailes merecen el sexto lugar entre las maravillas nacionales por su original expresión artística aún vigente.
En último lugar, resaltamos ese idioma nuestro que tiene un sabor dulce y un peso especial: el guaraní. “Lenguaje de los fuertes, sobrevivientes y hombres más valientes que han dejado su legado incrustados con su sangre; su herencia es libertad”, expresa la compositora paraguaya Noelia Candado.
¡Hetá mba'e porã oĩ Paraguáipe; ehayhu upe erekova ha aní eheja mavave ombyai ñane mba'e teete!
Andrea Parra (18 años)
