Lo que probablemente se te pasa por la cabeza al ver un accidente de tránsito, un incendio o simplemente alguien herido es llamar a los bomberos. Ellos son la primera opción cuando surge la necesidad de conseguir ayuda.
Aunque, a veces, las personas llamen a los bomberos por el vecino que se sentía mal, porque el gato subió al techo y no quiere bajar o para cortar un árbol caído, ellos siempre están dispuestos a servir a pesar de que la situación no parezca muy grave.
Armados con sus trajes, un casco y la mera vocación de servir, van al socorro de aquellos que los necesitan en un momento de peligro. Aunque no obtienen nada a cambio, la satisfacción de ayudar es suficiente para que estos hombres y mujeres vayan al auxilio del prójimo.
A pesar del gran riesgo que representa entrar a una casa en llamas o conducir una ambulancia a toda velocidad, los bomberos voluntarios lo hacen sin percibir ningún tipo de sueldo o remuneración. En varios casos, ellos mismos deben colaborar entre sus camaradas para cubrir los gastos como víveres y equipamiento de los móviles.
Es por esto que, una vez al año, en el mes de octubre, se ve a los bomberos en las rutas, colectivos o veredas con una alcancía en mano, esperando la colaboración de la ciudadanía que en situaciones de riesgo pide su ayuda. El dinero recaudado se utiliza para el mantenimiento de la compañía y la compra de equipos necesarios.
Aparte de las colectas, cada compañía tiene sus propios socios colaboradores, quienes mensualmente aportan una cantidad determinada de dinero. Además, los bomberos preparan sus propias actividades como cenas, polladas, hamburgueseadas o rifas para recaudar fondos.
Sin embargo, cada uno de ellos debe adquirir su propia indumentaria. El casco, los guantes, las botas y las linternas son muy importantes a la hora de realizar un trabajo de rescate o al apagar un incendio, ya que estas herramientas protegen al voluntario del peligro. Además de los trabajos de rescate, los bomberos ofrecen capacitaciones que incluyen simulacros de evacuación en caso de incendio o derrumbe, así como instrucción de primeros auxilios en escuelas, colegios y empresas.
Es importante que la sociedad colabore con los bomberos voluntarios en cualquier actividad que realicen, ya que estas personas están al servicio de la ciudadanía y necesitan de su apoyo.
Por Divina Alarcón (17 años)
