Los cumpleaños van cambiando, pero hay cosas que permanecen iguales que antes

Este artículo tiene 7 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Las hamburguesas y gaseosas desplazaron a las chocolatadas y galletitas, pero aún así cada celebración de cumpleaños te llena de emoción. Algunas cosas cambiaron; no obstante, vos seguís sin saber qué cara poner cuando te cantan “¡que los cumplas feliz!”.

El cumpleaños es una de las celebraciones que esperás con más ansias, pues te sentís como un rey o reina durante todo el día. Tus papás y tus hermanos te miman desde que te levantás hasta que te acostás. Los amigos se organizan para llevarte serenatas o preparan sus mensajitos para enviarte a la medianoche. Otros deciden visitarte con una torta en las manos o invitarte a almorzar tu comida favorita. Escuchás el “¡feliz cumpleaños!” muchas veces durante todo el día, tus tíos te llaman y tu abuela te pasa, sin que tu mamá se dé cuenta, dinero para que lo uses en lo que más te gusta.

A pesar de que sea una celebración anual, los festejos van cambiando a medida que corre el tiempo. Anteriormente, lo único que querías recibir eran juguetes, pero te regalaban ropas o artículos de aseo personal. Hoy, solo deseás eso que de niño no querías que te obsequiaran.

Las chocolatadas y las galletitas o masitas siempre estaban presentes en cada fiestita y el globo loco era la atracción principal. Además, los payasos alegraban a los invitados con sus divertidos chistes y las figuras que hacían con los globos. Con el tiempo, los dulces fueron cambiando por asado, pizzas o hamburguesas, acompañados de gaseosas.

Las tarjetitas fueron reemplazadas por los mensajes de difusión o grupos en WhatsApp para organizar el encuentro con tus amigos. No solo cambió la forma de invitar a los compañeros, sino también el horario de las celebraciones: ahora, ya no es a las 16:00; las farras empiezan recién a las 22:00.

A veces, los festejos ya ni siquiera son en tu casa; todos se trasladan a restaurantes de comida rápida para hacer la previa y luego tus amigos y vos se dirigen a un boliche para bailar y compartir durante toda la noche.

Así como algunas cosas cambiaron, muchas otras siguen igual que antes. Como el sentimiento de no saber qué cara poner o qué decir cuando te cantan “¡que los cumplas feliz!” o cuando respondés con un “igualmente” tras recibir una congratulación.

Asimismo, los amigos más cercanos siempre están dispuestos a preparar una mezcla de harina y huevo para demostrarte todo su amor. La “carrera baqueta” se hace presente en cada cumpleaños sin falta. Además, los estirones de oreja son un clásico de todos los años.

En tu día, te das cuenta de quiénes te aprecian verdaderamente y se toman su tiempo para preparar una sorpresa o desearte unas palabras de aliento. Igualmente, comprendés que los regalos que más alegría te generan son aquellos que implicaron atención y mucho cariño.

Por Fiona Aquino (18 años)