"Ni ahí estoy, callao nomás", las maravillas del lenguaje juvenil

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Los tiempos pasan y el lenguaje de los jóvenes se renueva. Para cada momento existe una palabra que describe la situación, el famoso “ni bollo por nadie” y “Dios mío, qué valle” son términos actuales que los adolescentes utilizan a diario.

La forma del lenguaje de los jóvenes va cambiando de acuerdo a la generación por la que atraviesan. Actualmente, estamos en el tiempo de escuchar y decir el “ni bollo kp” cuando nos encontramos en situaciones riesgosas, pero “ni ahí estamos” como se dice.

No te preocupes si tu amigo exclama “ahata aju” y jamás vuelve, pues esa expresión es como un hasta mañana y, si regresa, sorprendete. “Cualquier cosa, estoy en tu casa nomás, bolu”, es la frase típica de las amigas que no consiguieron permiso para la “farra” pero con la ayuda de sus comadres asisten al evento.

Los hombres no tienen muchos problemas al momento de pedir permiso, pues igual si no lo consiguen se van “kañyhape” porque no pueden faltar en el momento de “chupar con los perros”. Asi también, están los "loritos" que sí o sí tienen que pedir permiso a "lapa", su novia, para ir a encuentros.

A su vez, están los chicos que cuando ven a una joven dicen: “Entra todito esa mina”, que significa que la mujer es bastante atractiva y, cuando no es muy hermosa, expresan la frase “pero es buena persona”. Muchos prefieren decir "hule ya", como señal de que la oportunidad se ha perdido y que la "situ" ya no tiene solución.

Seguro alguna vez escuchaste la expresión del “ni ka´ure le voy a escribir”, que ni estando en pedo le vas a llamar a la persona con la que te enojaste. Sin embargo, al momento de pasarte de copas, hablás con el corazón y perdonás a todos los que te fallaron.

Igualmente, están las personas que siempre se sienten "bajón" o "pila memete" en cuanto a su estado de ánimo y, por eso, cada vez que les escribís, te responden con un "mba´e pio" o "qué garra". Muchos jóvenes expresan esos tipos de vocabularios en reuniones con los amigos en donde es normal escuchar toda clase de códigos juveniles.

Los chicos de la actualidad tienen esa capacidad de crear nuevos términos, se puede decir que cada adolescente tiene su lenguaje propio en la sociedad en la que se desenvuelve. “Dios mío, qué valle, así luego, boludo, callao” y otros términos son los que a diario escuchamos y para los adultos es difícil descifrar o entender estas formas de expresión.

Por Mónica Rodríguez (19 años)