Agotado por el hambre, presunto asesino abandona escondite y es capturado en Saltos del Guairá

Agotado y hambriento, el presunto autor de un brutal asesinato registrado en la madrugada del domingo, en el barrio San Antonio de Saltos del Guairá, finalmente abandonó su escondite en la reserva Itaipú y se entregó esta siesta a los agentes de la comisaría 1ª de la capital del departamento de Canindeyú.

Se trata de Ramón Rivas Melida (42), quien está sindicado de ser el autor del brutal crimen ocurrido frente a varias personas en la madrugada del domingo último, durante una partida de truco en una bodega de Saltos del Guairá.

Según los investigadores, el ahora detenido sería un adicto a las drogas, principalmente al crack y el alcohol, sin paradero fijo y considerado altamente peligroso, por su carácter irascible y porque siempre portaba un enorme puñal en la cintura.

Testigos y las imáganes captadas por una cámara de seguridad ayudaron a la rápida identificación del presunto autor del crimen ocurrido en Saltos del Guairá, el domingo último.
Testigos y las imáganes captadas por una cámara de seguridad ayudaron a la rápida identificación del presunto autor del crimen ocurrido en Saltos del Guairá, el domingo último.

En la madrugada del domingo último, el sospechoso llegó hasta una bodega del barrio San Antonio, donde unos vecinos estaban compartiendo un juego de naipes.

Crimen en bodega de Saltos del Guairá

Rivas valiéndose de su fama de “argelado” y peligroso, prácticamente obligó a los vecinos a comprarle una botella de cerveza.

Pero con el correr de las horas y ya por el efecto del alcohol, el sospechoso se volvió más fastidioso, por lo que los vecinos comenzaron a alejarse y finalmente dejaron de hacerle caso.

Ramón Rivas Melida es trasladado a la comisaría 1ª de Saltos del Guairá, luego de ser detenido en las cercanías de la reserva de Itaipú.
Ramón Rivas Melida es trasladado a la comisaría 1ª de Saltos del Guairá, luego de ser detenido en las cercanías de la reserva de Itaipú.

Aparentemente, la actitud de los muchachos generó la ira de Rivas, quien sacó un enorme puñal de la cintura y lo hundió en el pecho de Luis Alberto Ibáñez Duarte (31), quien prácticamente estaba sentado de espalda en la mesa de juegos y fue tomado de sorpresa por su victimario.

Tras el ataque, Rivas guardó nuevamente el arma y corrió del sitio hasta ocultarse en los montes de la reserva. En tanto que el herido logró levantarse, dio unos pasos hacia atrás, se quitó la remera y finalmente cayó muerto en un charco de sangre.

Ahora, días después del aquel brutal crimen, el presunto homicida abandonó su escondite por el hambre y fue detenido por la Policía.