La Masacre de San Lorenzo fue descubierta el 9 de abril de 2001, aunque ocurrió ya tres días antes, en una casa ubicada en la calle Azara y la Ruta Mariscal Estigarribia, en el centro de la ciudad de San Lorenzo, frente al estadio del club Sportivo San Lorenzo, donde ahora funciona un salón velatorio.
Las víctimas del asesinato múltiple fueron el dueño de casa, Nicolás Almirón (de 70 años), su concubina Herminia Colmán Esquivel (33), la hija de ambos, Marilú Almirón Colmán (12), y la hija del Nicolás, Lorenza Almirón (14). También murieron la hermana de Herminia, Melania Colmán (30), y el hijo de Melania, Gustavo Ortiz Colmán (12).
El autor principal del dantesco caso fue Cruhy Arroyo Folle, de 27 años de edad, quien había salido de la cárcel dos meses antes. Este actuó en complicidad con uno de sus hermanos, Julio César, de 15 años. Estos dos vivían con toda su familia en el municipio de Guarambaré. Fueron detenidos al día siguiente del descubrimiento de los cuerpos.
Una carga de marihuana
El séxtuple homicidio se produjo en venganza contra Nicolás Almirón, debido a que la mujer de Cruhy Arroyo Folle, Lidia Ayala, de 23 años, fue encerrada en la cárcel del Buen Pastor tras ser detenida con una carga de marihuana.
La droga fue encontrada en la pieza que alquilaba Lidia en la casa de Nicolás Almirón, quien supuestamente era el verdadero dueño de la carga ilegal.
Cuando su mujer fue capturada, Cruhy Arroyo Folle también ya estaba preso por robo de vehículo.
Aún estando encerrado e incluso después de salir en libertad, Arroyo Folle le pidió a Nicolás Almirón que ayudara a Lidia a salir de la cárcel, pero este aparentemente no lo hizo, por lo que al final fue asesinado con toda su familia.
Libertad condicional
Cruhy Arroyo Folle pasó a ser desde esa época uno de los presos más famosos del Paraguay, justamente por la naturaleza de su crimen.
En 2002, cuando ya estaba preso hacía un año, Cruhy Arroyo Folle fue condenado a 25 años de cárcel. Su hermano Julio César fue castigado con ocho años de encierro, porque era menor de edad en el momento del hecho. Este último salió de prisión en 2009.
En 2020, cuando completó 19 años recluido y aún le quedaban 6 años de condena, Cruhy Arroyo Folle salió con libertad condicional, sujeto a una serie de reglas de conducta que debía cumplir para no volver al encierro.
Video: Expediente Abierto: a 23 años de la masacre familiar de San Lorenzo
Algunas de las condiciones que le impusieron fueron la obligación de presentar certificado de trabajo y certificado de vida y residencia actualizados en forma semestral, así como la prohibición de cometer otro hecho punible.
Certificados falsos y amenaza de muerte
Sin embargo, Cruhy Arroyo Folle violó estas disposiciones ya que en enero de este año presentó al Juzgado de Ejecución un certificado de trabajo como empleado de la empresa MC Estructuras de Ñemby.
El documento llevaba la firma del gerente de la empresa, Blas Cabral Argüello, quien sin embargo se presentó en la Fiscalía de Ñemby y denunció a Cruhy Arroyo Folle por producción de documentos no auténticos, ya que supuestamente falsificó su firma para presentar el documento falso.
Después de eso, para seguir libre, Arroyo Folle presentó otro certificado de trabajo expedido por una tal Mirtha Viviana Acosta, supuesta propietaria de la empresa MV Arquitectura de Luque.
Pero cuando una asistente social fue a verificar si el asesino trabajaba en esa firma en la dirección proporcionada, no fueron localizadas ni la sede de la empresa ni a la supuesta dueña, que aparentemente no existen.
Para colmo, Cruhy Arroyo Folle fue denunciado en la comisaría séptima de Ñemby por amenazas de muerte que supuestamente profirió contra la que era su abogada, Andrea Carolina Sosa Zotti, quien a su vez es la pareja del otro denunciante, Blas Cabral Argüello.
Hoy tenía que haber quedado libre
Ante estas violaciones de su libertad condicional, Cruhy Arroyo Folle fue convocado por la jueza de Ejecución Sandra Noelia Kirchhofer González, quien resolvió revocar la libertad condicional y enviarlo de nuevo a la cárcel.
Con esto, los últimos cinco años que estuvo bajo libertad condicional fueron básicamente en vano, ya que al final no se le va a computar este tiempo como parte de su sentencia original de 25 años.
De hecho, la jueza ordenó que se haga un nuevo cómputo de la pena, por lo que Cruhy Arroyo Folle compurgará la sentencia el 18 de noviembre de 2031.
Cruhy Arroyo Folle tiene ahora de 52 años de edad. Se entregó el 30 de marzo pasado en la comisaría 22 de Guarambaré.
Estuvo depositado en el Departamento Judicial de Asunción desde el 31 de marzo hasta el 7 de abril, cuando fue enviado a la penitenciaría regional de Concepción, aunque la orden judicial establece que debe ser recluido en la Unidad Penal Industrial Esperanza, en el barrio Tacumbú de la capital del país.
