Joven trabajador muere arrollado por una camioneta: conductor huyó

Cuerpo cubierto con manta azul en la calzada, camión de bomberos amarillo cercano y policías observando la situación.
Oficiales de policía resguardan el lugar donde perdió la vida Darío Marcelo Gómez Caballero en un accidente.

El fatal desenlace involucra a un conductor prófugo que omitió auxilio y a un colectivero que, al mando de una unidad de la Línea 37 C y sin licencia de conducir, terminó arrollando a la víctima.

La madrugada de este lunes se tornó trágica en el barrio Central de Mariano Roque Alonso. Lo que comenzó como un accidente de tránsito derivó en un caso de omisión de auxilio y muerte, teniendo como víctima a Darío Marcelo Gómez Caballero, un joven de 31 años que perdió la vida mientras se dirigía a su jornada laboral.

El siniestro se produjo alrededor de las 05:50 sobre la calle Mariscal Estigarribia, en las cercanías del ex-Cimefor.

Según los datos policiales, Gómez Caballero circulaba en su motocicleta cuando, en una maniobra de adelantamiento, fue embestido por una camioneta Mitsubishi L300, color blanco.

El impacto lanzó al motociclista directamente contra la capa asfáltica. Según testigos el conductor de la camioneta detuvo la marcha, descendió del vehículo y, tras observar fríamente los daños y al hombre tendido en el suelo, decidió reingresar a su rodado y escapar a toda velocidad, abandonando a la víctima a su suerte.

La embestida mortal

Sin tiempo para reaccionar ante la presencia del cuerpo en la calzada, un ómnibus de la empresa Asociación de Usuarios SA (ADUSA - Línea 37 C) terminó arrollando al trabajador, provocándole la muerte de forma instantánea.

El bus era conducido por Carlos Alberto Palmas, de 55 años, quien, si bien permaneció en el sitio para ponerse a disposición de las autoridades, carecía de registro de conducir al momento del fatal percance.

Agentes de la Policía Nacional y el Ministerio Público centran ahora sus esfuerzos en el análisis de cámaras de seguridad de la zona. El objetivo es identificar la chapa de la Mitsubishi blanca para capturar al responsable de la colisión inicial, cuya situación procesal se ve severamente agravada por la fuga y la falta de auxilio.