Guardia penitenciario resulta herido durante un procedimiento en la cárcel de San Pedro

Guardia penitenciario resulta herido tras disparo accidental durante procedimiento en la cárcel de San Pedro.
Guardia penitenciario resulta herido tras disparo accidental durante procedimiento en la cárcel de San Pedro.

SAN PEDRO. Un funcionario de la Penitenciaría Regional de San Pedro de Ycuamandyyú resultó herido en el brazo tras un disparo accidental con una escopeta durante un procedimiento de requisa realizado en el interior del penal. El guardia fue asistido de inmediato y posteriormente derivado a Asunción, donde permanece estable y fuera de peligro.

El hecho fue confirmado por efectivos de la Comisaría local y autoridades de la Penitenciaría Regional. La víctima fue identificada como Jorge Alberto Caballero Mendoza, guardia penitenciario, domiciliado en el barrio Virgen de Fátima de San Pedro de Ycuamandyyú.

De acuerdo con el informe, el incidente se produjo durante un cateo a una persona privada de libertad identificada como Rubén Eduardo Ramírez Báez, quien presuntamente intentó evitar la inspección portando un arma blanca de fabricación casera. Ante la resistencia del interno, se produjo un forcejeo y los agentes solicitaron apoyo.

Durante la intervención se accionó accidentalmente una escopeta cargada con balines de goma, cuyos proyectiles impactaron contra el antebrazo izquierdo del guardia Jorge Caballero.

El funcionario fue trasladado inicialmente a un sanatorio privado y luego derivado a Asunción para una mejor atención médica. Según las informaciones, su estado es estable y su vida no corre peligro.

Fuentes consultadas señalaron que el disparo ocurrió de manera accidental en medio del forcejeo, cuando otro guardia intervino para controlar la situación generada por el interno que se resistía al procedimiento de seguridad.

Hacinamiento

Por otra parte, la Penitenciaría Regional de San Pedro continúa operando con una población superior a su capacidad instalada. Aunque el establecimiento fue diseñado para albergar a unas 1.000 personas privadas de libertad, actualmente cuenta con 1.490 internos, cifra que se redujo desde 1.650 gracias a la implementación de un cierre temporal de ingresos por 30 días, medida que permite disminuir gradualmente la sobrepoblación mediante las liberaciones que se producen en ese periodo.

Otro dato que refleja la realidad del sistema penitenciario es que solo unos 450 internos cuentan con condena firme, mientras que la gran mayoría permanece en condición de procesados, a la espera de la resolución definitiva de sus causas judiciales.