Operación Gota a Gota: los préstamos informales que desencadenaron un secuestro extorsivo

Hombre de chaqueta azul es custodiado por dos policías, en un ambiente con muebles desordenados y un televisor.
Jheiner David Rojas Pallarés, colombiano preso por secuestro en Paraguay.Gentileza

La Policía Nacional (PN) y el Ministerio Público (MP) desmantelaron este viernes una banda de secuestradores colombiana que llegó a cobrar 500.000 pesos colombianos por su última víctima, que fue liberada anoche. El supuesto cabecilla del grupo ya cayó en Perú por el mismo hecho.

El secuestro fue denunciado el miércoles último (5 de agosto), pero en Colombia, ante el Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (Gaula), dependiente de la Policía Nacional de ese país.

El denunciante dijo a los policías del Gaula que su hermano estaba secuestrado en Paraguay y que les pedían 25 millones de pesos colombianos por su liberación. Ese monto es equivalente a unos 8.000 dólares o 50 millones de guaraníes.

De hecho, para ese momento, la familia ya había enviado a nuestro país un giro inicial de 500.000 pesos colombianos, pero al menos ya habían conseguido pruebas de vida, consistentes en fotos y videos del secuestrado, quien fue salvajemente torturado.

Los policías colombianos del Gaula, entonces, pidieron la cooperación de policías paraguayos de Antisecuestro, quienes a su vez dieron participación al fiscal Lorenzo Lezcano.

El equipo policial-fiscal localizó ayer uno de los aguantaderos de la banda, en el barrio Tablada Nueva de Asunción, tras lo cual los captores se vieron obligados a liberar a su víctima anoche, durante la tormenta eléctrica.

Tras liberación de víctima de secuestro, allanaron aguantadero

Ya con el secuestrado libre, los policías y funcionarios fiscales pidieron una orden de allanamiento, que fue concedida esta madrugada por la jueza Penal de Garantías especializada en Crimen Organizado Lici Sánchez, quien también en todo momento estuvo pendiente de los investigadores.

Efectivamente, el aguantadero de la gavilla fue intervenido a las 05:30 aproximadamente en la calle Dublín, donde fue detenido el supuesto jefe de la banda, Jheiner David Rojas Pallares, colombiano, de 23 años.

Los otros cuatro colombianos capturados por secuestro y una mujer de la misma nacionalidad que fue liberada.
Los otros cuatro colombianos capturados por secuestro y una mujer de la misma nacionalidad que fue liberada.

Posteriormente, este delató al resto del grupo, que fue localizado en otra casa situada en la calle Cirilo Ayala, del Tercer Barrio de la ciudad de Luque.

En ese punto, fueron capturados otros cuatro colombianos:

  1. Aider Delahos Pallarés, de 18 años.
  2. Óscar Yair Pallarés Peña, de 19 años.
  3. Luis Miguel Triana Diez, de 27 años.
  4. Jaider Delabos Bustamante, de 39 años.

El fiscal Lezcano presentaría imputación contra todos por los supuestos hechos punibles de secuestro y asociación criminal.

Ya cayó en Perú por los mismos hechos

El considerado líder de la organización desarticulada, Jheiner David Rojas Pallarés, quien habría sido el que negoció con la familia del secuestrado y dirigió las sesiones de tortura, ya cayó por los mismos hechos, pero en Perú.

La propia Policía Nacional del Perú (PNP) publicó en su página web el 25 de junio de 2024 un material titulado “Caen integrantes de organización criminal dedicada al sicariato y extorsión en Arequipa”.

El boletín decía que “agentes del Departamento contra el Crimen Organizado de Arequipa, en coordinación con unidades especializadas PNP, ejecutaron un megaoperativo que dio como resultado la desarticulación de la organización criminal Los Orientales, conformado por seis presuntos delincuentes; así como el allanamiento de 10 viviendas y el decomiso de droga, en una acción que se produjo en las ciudades de Camaná y Arequipa”.

Entre los detenidos en Perú se cita justamente a Jheiner David Rojas Pallarés, quien ahora volvió a caer en Paraguay. “Están implicados en el delito contra la vida, el cuerpo y la salud, contra la seguridad pública, crimen organizado y sicariato, en agravio de comerciantes y empresarios de la ciudad blanca”, señala la información oficial.

“La organización criminal, se estima, estaba integrada por 30 personas, las mismas que estarían implicadas en los crímenes de agravio de un ciudadano ocurrido el pasado 24 de enero en Socabaya; así como del asesinato de una mujer que fue víctima el 28 de abril por inmediaciones de Gratersa y el intento de homicidio de una persona en el distrito de José Luis Bustamante y Rivero”, indicaba el material de la Policía peruana.

Usura, secuestro y muerte: así funciona la red de préstamos gota a gota

Los colombianos detenidos en Paraguay supuestamente formaban parte de una banda que se dedicaba a los préstamos gota a gota, por lo que los llaman “goteros”, según las publicaciones en los países donde se detectó este esquema.

En algunos países, el término “préstamo gota a gota” describe una práctica en la que se ofrecen préstamos informales con condiciones de pago onerosas, que acá se conoce como usura.

En esta modalidad, se destaca la dificultad de cumplir los pagos debido a las elevadas tasas de interés, que pueden superar el 500%, según datos manejados por los investigadores.

Básicamente, si los usuarios de estos préstamos no pagan, son secuestrados y hasta asesinados.

Publicaciones sobre el tema señalan que el préstamo gota a gota surgió en la ciudad colombiana de Medellín en la década de 1990, pero experimentó un resurgimiento significativo a mediados de la década de 2010 tanto en Colombia como en otros países latinoamericanos.