Agentes de la Comisaría Sexta en Coronel Bogado aprehendieron a Junior Gabriel Peña (24) por el supuesto hecho de perturbación de la paz de los difuntos.
Sindican al mismo como presunto autor de la profanación de un ataúd del cementerio de la ciudad. Los intervinientes lo identificaron como propietario de una cuenta de TikTok, donde alzaron un video generando disturbios en el mismo camposanto.
El joven fue puesto a disposición del fiscal de la Unidad Penal en Coronel Bogado, Rodolfo Colmán.
Posteriormente fue liberado, pero notificado para realizar su declaración ante la unidad fiscal. El fiscal manifestó que no descarta la imputación del joven.
Ataúd profanado
El sereno del Camposanto de Coronel Bogado, Elvio Balmaceda Paredes (68), denunció que halló un ataúd sellado sobre la superficie, con una tabla abierta.

Refirió que se percató de la situación la mañana de este viernes. Señaló que la guardia del cementerio es solamente diurna, por lo que la profanación se debió realizar por la noche y madrugada.
Tras la intervención de la Policía, el fiscal de turno dispuso la entrega del ataúd a los familiares, para que puedan enterrar al difunto.
Reto de redes sociales
El fiscal manifestó que presumen que se trató de algún tipo de reto viral de redes sociales. O, en su defecto, para producir contenido destinado a las redes, puntualizó.
El joven será llamado a declarar y no descartan que otras personas estén involucradas en el hecho. En Paraguay, la profanación de un cuerpo o de una tumba está tipificada como un delito bajo la figura de “Perturbación de la paz de los difuntos”, detallada en el artículo 231 del Código Penal paraguayo.
La sustracción de restos está penada con hasta 3 años de cárcel o multa. Se aplica a quien robe o retire un cadáver, partes del mismo o sus cenizas de la custodia de la persona o entidad encargada (como cementerios o funerarias).
Los actos ultrajantes o vandalismo son castigados con hasta 2 años de cárcel o multa. Se sanciona a quien realice actos ofensivos, destructivos o degradantes directamente contra un cadáver o una tumba. Además, si se comprueba ánimo de lucro, la pena puede ser de hasta 5 años de cárcel.