El pasado miércoles 11 de marzo en ocasión de la asunción del presidente de Chile, José Antonio Kast, y aprovechando la presencia del secretario de Estado adjunto de los Estados Unidos de América, Christopher Landau, el presidente de la República, Santiago Peña “promulgó” desde Valparaíso el acuerdo militar del Estatuto de las Fuerzas (SOFA, por sus sigla en inglés).
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“¿Alguien de Palacio de López podría aclarar si el Presidente promulgó una ley estando en el extranjero? De confirmarse tenemos dos lapiceras presidenciales funcionando al mismo tiempo: una en Asunción con Alliana y otra con Santiago Peña, mientras sigue girando por el mundo", apuntó la diputada Johanna Ortega (Partido País Solidario).
La legisladora enfatizó que podría haber una violación constitucional inédita al dar atribuciones presidenciales en paralelo tanto a Peña como a Alliana.
Entre otros artículos de la Constitución, el Nº 233 “de las ausencias” del Presidente establece que “en ningún caso, el Presidente de la República y el Vicepresidente podrán estar simultáneamente ausentes del territorio nacional”, ya que las atribuciones presidenciales, entre ellas la de la promulgación de decretos, debe quedar en manos de uno de ellos.
A esto hay que sumar el artículo 239 de los deberes y atribuciones del vicepresidente, que justamente son muy limitadas y específicas, las cuales son: 1) Sustituir de inmediato al Presidente de la República, en los casos previstos por la Constitución; y 2) representar al Presidente de la República nacional e internacionalmente, por designación del mismo, con todas la prerrogativas que le corresponden a aquel.
“El Presidente, cuando sale del país, deja al Vicepresidente las facultades y prerrogativas para sustituirlo. ¿Quién tiene la lapicera ahora mismo? ¿O hay dos?”, acotó Ortega.
Lo llamativo es que Peña ahora firmó este decreto desde el exterior, cuando lo regular es que aprovecha sus múltiples viajes precisamente para rehuir a sus obligaciones y responsabilidades.
El ejemplo más reciente es que estuvo ausente durante el candente debate de la Reforma de la Caja Fiscal, y anteriormente dejó a Alliana la responsabilidad de remover a ministros y miembros del gabinete.
