50 años de la Pascua Dolorosa: memoria de la represión contra las Ligas Agrarias Cristianas

Martín Rolón, víctima de la represión de la Pascua Dolorosa de 1976, continúa desaparecido hasta hoy.
Martín Rolón fue una de las víctimas de la represión de la Pascua Dolorosa de 1976, cuyo cuerpo, hasta la fecha, jamás fue encontrado.Gentileza

SAN JUAN BAUTISTA, Misiones. Este abril se conmemoran 50 años de la Pascua Dolorosa, un episodio que marcó la represión contra campesinos integrantes de las Ligas Agrarias Cristianas (LAC) en Paraguay. Acusados de oponerse al gobierno del dictador general Alfredo Stroessner, fueron perseguidos por la Policía paraguaya en un operativo que comenzó en Misiones y se extendió a todo el país, dejando un saldo de desapariciones y muertes que marcó una profunda herida en la memoria colectiva.

En abril de 1976 inició uno de los hechos más crueles de la dictadura stronista: la represión contra campesinos integrantes de las Ligas Agrarias Cristianas (LAC) en el departamento de Misiones.

Acusados de oponerse al régimen, fueron perseguidos por fuerzas policiales en una serie de operativos que se extendieron a distintas zonas del país y afectaron a numerosas familias campesinas.

Las Ligas Agrarias Cristianas tenían como finalidad promover la vida en hermandad, la conciencia social y la autonomía de las comunidades rurales, impulsando su desarrollo económico, social y espiritual.

El que dirigía estos violentos ataques era el comisario en situación de retiro Camilo Almada Morel, alias Sapriza, quien, paradójicamente, falleció el sábado 9 de abril de 2022 a la edad de 80 años. Su deceso se dio en el Hospital de Policía Rigoberto Caballero, en Asunción.

Almada Morel, Lucilo Benítez, alias Kururu Pire, y el subcomisario Juan Aniceto Martínez fueron sentenciados en el año 2009 a 25 años de cárcel por delitos de lesa humanidad por la muerte de Mario Schaerer Prono, una de las víctimas de la dictadura.

Sin embargo, su crecimiento organizativo generó desconfianza en la dictadura, que las consideró una amenaza política. A partir de allí, el régimen desató una represión sistemática que incluyó detenciones, torturas, desapariciones y asesinatos, provocando el quiebre y posterior desarticulación del movimiento.

La madrugada del 4 de abril de 1976

En ese contexto, Judith Rolón, hija del dirigente campesino de las LAC, Martín Rolón, recordó que su padre fue detenido en la madrugada del 4 de abril de 1976 y desde entonces no se volvió a conocer su paradero.

La propia Judith relató que la vivienda familiar en Lambaré fue allanada por la Policía y que su madre, Dominga Stella Jacquet de Rolón (fallecida), junto a sus hermanos Mirtha Gladys (2 años), Hernán (4 años) y ella, con apenas ocho meses de vida, fueron trasladados al Departamento de Investigaciones, donde funcionaba un centro de detención con casos de tortura.

Atropello del vehículo “Caperucita Roja” en un campo de Misiones, dejando un paisaje de miedo y desolación. Obra de Gil Alegre.
En una de las pinturas de Gil Alegre se representa el atropello del vehículo conocido como “Caperucita Roja” en un campo del departamento de Misiones, dejando a su paso un paisaje desolado marcado por el miedo.

Librada Rolón, hermana de Martín Rolón, relató que los niños fueron separados de su madre y entregados a otras personas, mientras Dominga Jacquet era sometida a interrogatorios bajo tortura. Tras meses de gestiones de organismos de derechos humanos, la familia fue finalmente liberada.

“El año pasado se encontraron unos documentos y, a través de una investigación particular, fuimos al Registro Civil —porque se supone que si una persona fue enterrada debe existir un acta de defunción—. Allí encontramos que, en el informe, figura que mi padre, Martín Rolón, fue ejecutado el 5 de abril a las 03:00, con un disparo en la sien del lado derecho. Así, después de 49 años, pudimos saber que fue ejecutado un día después de su detención”, agregó Rolón.

Además, su caso se enmarca dentro de la represión iniciada en Misiones con la detención de Carlos Guillermo Brañas Gadea y su esposa en Encarnación, el 3 de abril de 1976. Desde allí, las fuerzas del régimen se trasladaron a la región para detener a dirigentes campesinos, muchos de los cuales fueron torturados y ejecutados.

Obra de Fidel Fernández que representa a los desaparecidos durante la época de la dictadura, evocando el dolor, la memoria y la ausencia que aún persisten en la historia colectiva.
En la obra se observa la pintura de un esqueleto en el fondo de una carretilla y, en primer plano, la tierra removida, símbolo de los miles de paraguayos que fueron desaparecidos durante la dictadura y que, con el paso del tiempo, fueron encontrados enterrados, en una escena que interpela a la memoria y al dolor colectivo. Obra de Fidel Fernández.

Este episodio quedó en la memoria colectiva como “La Pascua Dolorosa”, al haberse desarrollado en plena Semana Santa, convirtiéndose en uno de los momentos más trágicos de la represión de la dictadura stronista en el país.

Durante estos operativos, centenares de personas fueron detenidas y trasladadas a centros de reclusión como el Departamento de Investigaciones de la Policía en Asunción y Abraham Cué, utilizados como lugares de tortura y desaparición.

Entre las víctimas vinculadas a la represión de la Organización Primero de Marzo de las Ligas Agrarias Cristianas figuran numerosos nombres registrados en distintos puntos del país, reflejo de la magnitud del aparato represivo durante 1976. Algunos de ellos son:

Mario Arzamendia Flores, Dpto. Investigaciones, 11/04/1976

Arturo Bernal Florentín, Policlínico Policial, 06/06/1976

Juan Manuel Cabral, Max Boettner, Asunción, 20/10/1976

Eugenio Colmán, Delegación de Gobierno de Paraguarí, 08/06/1976

Juan Carlos Da Costa Del Castillo, B° Herrera, Asunción, 05/04/1976

Alejandro Falcón Escobar, Ñakutí, Misiones, 17/05/1976

Joel Hugo Filártiga Speratti, Asunción, 30/03/1976

Doroteo Grandol, Caaguazú, 28/08/1976

Víctor Leguizamón Vera, Dpto. Investigaciones, 07/08/1976

Ignacio Martínez Cardozo, Dpto. Investigaciones, 02/06/1976

Sixto Melgarejo García, Policlínico Policial, 14/09/1976

Víctor Melgarejo García, Quindy, 12/1977

Silvano Dormeto Ovelar Flores, Santa Rosa, Misiones, 15/04/1976

Luis Gonzaga Pereira Pereira, San Rafael, Misiones, 04/1976

Víctor Ramón Pino Amarilla, Abraham Cué, 15/05/1976

Arcidio Reinoso, Colonia San Isidro, Jejuí, 08/11/1975

Diego Rodas Martínez, Abraham Cué, 15/05/1976

Dionisio Rodas Martínez, Santa Rosa, Misiones, 11/05/1976

Martín Rolón Centurión, Dpto. Investigaciones, 09/04/1976

Juan de Dios Salinas, Simbrón, Paraguarí, 09/06/1976

Mario Schaerer Prono, Dpto. Investigaciones, 05/04/1976

Albino Vera Rodas, Paraguarí, 10/06/1976

Jorge Agustín Zavala Esquivel, Asunción, 12/01/1976

Y los hermanos: Policarpo López Maidana, Abraham Cué, 15/05/1976

Francisco López Maidana, Abraham Cué, 15/05/1976

Adolfo López Maidana, Abraham Cué, 15/05/1976

Elixio López Maidana, Abraham Cué, 15/05/1976

Librada Rolón relató que toda su familia fue detenida tras la captura de su hermano, permaneciendo seis meses entre el Departamento de Investigaciones y la cárcel de Emboscada, donde sufrieron torturas.

“Tras la detención de Martín, toda la familia también fue detenida, sin importar la edad; en mi caso tenía 11 años y en la cárcel cumplí 12. Fuimos torturados de todas las formas posibles. Estuvimos primero en el Departamento de Investigaciones y luego fuimos trasladados a Emboscada”, relató.

Librada Rolón, hermana del desaparecido Martín Rol, víctima de la represión y torturas de la dictadura stronista.
Librada Rolón, hermana de la víctima de la represión durante la dictadura, Martín Rolón, quien fue desaparecido y sometido a torturas extremas por los opresores stronistas.

La sobreviviente señaló que, tras su liberación, la familia enfrentó rechazo social y tuvo que migrar, atravesando condiciones de extrema vulnerabilidad.

La Pascua Dolorosa permanece como uno de los capítulos más duros de la represión del régimen stronista en Paraguay. Luego de 50 años, los testimonios y documentos siguen reconstruyendo una memoria marcada por la búsqueda de verdad, justicia y reparación.