19 de enero de 2026

La omisión es eludir una conducta que se puede efectuar y, por ello mismo, está relacionada invariablemente a una acción específica establecida, cuya no efectivización constituye su característica. No existe una omisión por sí, invariablemente y en todo caso lo que existe es la omisión de una acción determinada. De ello concluye que el sujeto autor de la omisión debe estar en condiciones de efectuar la acción; en ausencia de tal posibilidad de acción, por los motivos que sean, no puede haber omisión.