12 de abril de 2026

La “baba” de los perros no solo deja marcas visibles: al secarse puede formar una película pegajosa que atrapa polvo, oscurece la zona y, si no se retira bien, reaparece como aureola. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, se elimina con productos domésticos y sin dañar superficies, siempre que se actúe con método.