Sin embargo, esta tendencia comenzó a revertirse a partir de la década de 2010. El menor dinamismo económico, sumado a déficits fiscales persistentes en varios países, impulsó nuevamente el aumento del endeudamiento. La pandemia representó el principal punto de inflexión: en 2020, la deuda pública bruta promedio alcanzó 56,5% del PIB, el nivel más alto de toda la serie. Aunque posteriormente se observó cierta corrección, el indicador regional continuó en niveles elevados, ubicándose en 52,3% del PIB en 2025, cifra significativamente superior a los registros previos a la crisis sanitaria.
En este escenario regional, Paraguay mantiene una posición relativamente más favorable frente a gran parte de América Latina y el Caribe. A diciembre de 2025, la deuda pública bruta del Gobierno central paraguayo alcanzó 36,2% del PIB, lo que implica un leve aumento respecto al 35,9% registrado a diciembre de 2024. El resultado posiciona al país entre las economías con menores niveles de endeudamiento de la región, por debajo del promedio latinoamericano y lejos de los niveles observados en países como Argentina, Brasil o Colombia.

Brasil presenta el mayor nivel de deuda pública entre los países considerados, con 78,7% del PIB en 2025, seguida de Argentina con 78,2%. Panamá también mantiene un endeudamiento elevado de 65,5%, mientras que Colombia, Ecuador y Uruguay se ubican en torno a 60% del PIB.
La comparación regional muestra que Paraguay se encuentra en una posición intermedia-baja dentro de ALC, solamente por encima de Perú y Guatemala, que registran niveles cercanos a 29% y 27,2% del PIB, respectivamente. Nicaragua también presenta un nivel similar al paraguayo, con 35,5% del PIB.
Parte importante del aumento de la deuda paraguaya observado en los últimos años estuvo asociado al financiamiento de medidas implementadas durante la pandemia, así como a inversiones en infraestructura y programas de apoyo económico.
No obstante, el menor nivel de endeudamiento en comparación con los países de la región no elimina los desafíos fiscales de Paraguay. El crecimiento de la deuda en la última década evidencia un cambio respecto a los bajos niveles históricos que caracterizaban al país años atrás. Además, la necesidad de financiar infraestructura, salud, educación y programas sociales continuará presionando las cuentas públicas en los próximos años. En un contexto de desaceleración económica global y mayor volatilidad financiera, la capacidad de mantener una trayectoria sostenible dependerá tanto del crecimiento económico como de la disciplina fiscal.
*Este material es elaborado por MF Economía e Inversiones
