14 de abril de 2026

No todos los gatos buscan mimos. Algunos esquivan visitas, se esconden o toleran el contacto solo a ratos. Entender por qué ocurre y cómo adaptar la casa —sin presionar— puede mejorar la convivencia y reducir el estrés.

¿En algún momento te sentiste aliviado y hasta de mejor humor después de acariciar a tu mascota? Por la experiencia vivida, quienes tienen una mascota y han generado un vínculo saben que esto es posible. Mediante diversos estudios, la ciencia respalda esta teoría que sostiene que las mascotas nos ayudan a sentirnos animados, con más seguridad y a reducir el nivel de estrés.

Tomar la decisión de incluir una mascota más no es algo que deba tomarse a la ligera. Son varios los puntos a tener en cuenta, empezando por preguntarse si se cuenta con el espacio suficiente para ambos perros, así como también cuestionarse si se poseen los medios y el tiempo necesario para dedicar a ambas mascotas.