7 de abril de 2026
La reciente fiesta de 15 años de la hija de la gobernadora de Concepción, Liz Meza (ANR-HC), no fue un simple festejo familiar: fue un despliegue obsceno de ostentación que costó alrededor de 600 millones de guaraníes, según admitió la propia autoridad norteña, pero varios cálculos particulares creyeron que se quedó corta. Concepción es uno de los departamentos con mayor índice de pobreza en el país. Y en materia de ostentación, no se le puede olvidar a Eddie Jara, presidente de Petropar, y su pareja, la diputada Johana Vega (ANR, cartista). Pero la falta de empatía no termina en Concepción ni en Petropar. La desconexión con la realidad se constata también en el IPS, donde sus asesores jurídicos externos y directivos perciben salarios y honorarios que escandalizan en plena crisis institucional. Donde hay opulencia aparentemente injustificada y desconexión total, lo que se protege no es el “presupuesto normal”, es la impunidad de una clase que vive del sufrimiento ajeno.


La Comisión de Deportes de la Cámara de Senadores, presidida por el senador Juan Carlos “Nano” Galaverna (ANR, HC), tiene más funcionarios que proyectos de ley que dictaminar. Lo más escandaloso es que se destinan mensualmente casi G. 100 millones para “analizar” solo dos proyectos de ley que ni siquiera tienen dictamen.
Las protestas en el sector de la salud no paran debido a la precariedad en que se desenvuelven los centros sanitarios como por el descontento del personal del área por los salarios que perciben. En este momento quienes se movilizan son los pasantes rurales, que en verdad no son pasantes que tratan de ingresar en una oficina pública, sino médicos ya recibidos tras varios años de estudio que van a ejercer su profesión en hospitales del interior del país. Tras protestar contra una propuesta salarial del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, y, entre otras cosas, comparar su situación con la de los “nepobabies”, el Ministerio mejoró su oferta. Pero aún con este incremento, si se tratara de un encuentro deportivo, podría decirse que los “nepobabies” todavía les ganan por goleada a los médicos en materia de salarios.
En enero los contribuyentes pagaron directamente de su bolsillo 1,5 billones de guaraníes, o 215,5 millones de dólares, en salarios y remuneraciones a funcionarios de la Administración Central, de acuerdo con el Informe de Situación Financiera del Ministerio de Economía. Eso es nada menos que 33 millones de guaraníes por segundo en términos brutos. Si se toman las horas laborales efectivas, la cifra se triplica a más de 120 millones de guaraníes por segundo. Y eso no incluye a los que cobran en entes descentralizados que se financian con tarifas de usuarios de servicios, aportes a la seguridad social, impuestos municipales y otras tasas y contribuciones.

La Cámara de Diputados tiene una “jefa de café”. La funcionaria percibe un sueldo de 13 millones de guaraníes. También hablamos con el presidente de Congreso, el senador Silvio Ovelar, sobre el “carnaval de cargos”, y aseguró que heredó direcciones de otras gestiones.