28 de julio de 2026
El mercado asegurador cumple una función esencial dentro de la economía. Protege patrimonios, sostiene inversiones, facilita el crédito, respalda actividades productivas y permite que personas y empresas afronten riesgos que, de otro modo, podrían comprometer seriamente su estabilidad financiera. Sin embargo, para que esta función se desarrolle adecuadamente, el sector necesita regulación. La verdadera discusión no consiste en elegir entre regulación o crecimiento, sino en determinar qué tipo de regulación favorece un crecimiento sólido, competitivo y sostenible. La actividad aseguradora administra recursos de terceros y asume compromisos que pueden prolongarse durante varios años. Cuando una persona contrata una póliza, paga una prima a cambio de la promesa de recibir una indemnización si ocurre el siniestro previsto. Esa promesa solamente puede cumplirse si la compañía mantiene solvencia suficiente, constituye reservas técnicas adecuadas, invierte prudentemente sus recursos y administra correctamente los riesgos asumidos. Por esta razón, un mercado de seguros completamente desregulado podría generar graves peligros. La competencia basada exclusivamente en precios puede llevar a algunas compañías a cobrar primas insuficientes, asumir riesgos excesivos o reducir indebidamente sus reservas.
La insignia financiera y el entorno doctrinario en materia penal económico hace necesario el reconocimiento al modelo de conducta denominado “pánico económico”, bajo la determinación conductual que infiere en un actuar fraudulento contra la estabilidad financiera. Es que este injusto penal se ejecuta (bajo representación) por parte de quien divulga al público una información “inexacta” que pueda (logre) afectar la confianza en el mercado de valores y en el circuito corporativo.

La deuda de los hogares al primer trimestre del año fue de aproximadamente US$ 2.900 millones, casi 7,3% del PIB. Se observa un incremento en el nivel de duda de alrededor del 17% en los últimos doce meses, según un informe del Banco Central del Paraguay

La secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, llamó la semana última a los países desarrollados a construir un pacto para la estabilidad financiera mundial y a diversificar sus inversiones en esta región con el fin de contribuir a su despegue económico y social. Fue al inaugurar en la sede del organismo regional, en Santiago de Chile, la Reunión regional del Comité de Expertos sobre Financiamiento para el Desarrollo Sostenible, a la que asistieron varios expertos de países de América Latina y el Caribe que integran ese grupo de trabajo, compuesto por una treintena de especialistas de todo el mundo.