5 de noviembre de 2026
La incertidumbre ha dejado de ser una circunstancia excepcional para convertirse en una situación casi permanente de toda economía. La complejidad de la industria, la competencia comercial, los fenómenos climáticos y la transformación tecnológica están modificando profundamente la manera en que las empresas y las personas “administran” sus riesgos. En este escenario, el seguro adquiere una dimensión que trasciende su función tradicional de indemnizar daños: se convierte en un verdadero amortiguador financiero.

La insignia financiera y el entorno doctrinario en materia penal económico hace necesario el reconocimiento al modelo de conducta denominado “pánico económico”, bajo la determinación conductual que infiere en un actuar fraudulento contra la estabilidad financiera. Es que este injusto penal se ejecuta (bajo representación) por parte de quien divulga al público una información “inexacta” que pueda (logre) afectar la confianza en el mercado de valores y en el circuito corporativo.

La deuda de los hogares al primer trimestre del año fue de aproximadamente US$ 2.900 millones, casi 7,3% del PIB. Se observa un incremento en el nivel de duda de alrededor del 17% en los últimos doce meses, según un informe del Banco Central del Paraguay

La secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, llamó la semana última a los países desarrollados a construir un pacto para la estabilidad financiera mundial y a diversificar sus inversiones en esta región con el fin de contribuir a su despegue económico y social. Fue al inaugurar en la sede del organismo regional, en Santiago de Chile, la Reunión regional del Comité de Expertos sobre Financiamiento para el Desarrollo Sostenible, a la que asistieron varios expertos de países de América Latina y el Caribe que integran ese grupo de trabajo, compuesto por una treintena de especialistas de todo el mundo.