15 de febrero de 2026
El torturador es el individuo en su máximo grado de crueldad. La corrupción (robo) es también un signo de brutalidad, pues siempre acarrea desgracias. Corrupción y crueldad son marcas que el estronismo sistematizó para convertirlas en plataformas de poder. Que Stroessner siga siendo presidente honorario de la ANR es un mensaje significativamente elocuente de una forma de adhesión a la barbarie de aquel tiempo.


Pocas investigaciones tan incómodas para la sociedad paraguaya como la del colaboracionismo cultural con el régimen de Stroessner; pocas tan necesarias. Alguien tenía que emprenderla, y Mariano Damián Montero lo hace en un libro destinado a causar revuelo. Este artículo nos introduce en el espíritu de ese volumen de más de 400 páginas, que se presentará el viernes.

Cae el telón de uno de los capítulos más importantes de la historia del teatro en Paraguay: adiós a José Luis Ardissone, cofundador de Gente de Teatro, fundador del Arlequín Teatro, actor, director, escenógrafo, vestuarista y arquitecto.

Más de un siglo después de que Rafael Barrett describiera la deplorable comida de los peones de los yerbales, hoy, con alimentos en mal estado para sectores vulnerables y medidas que penalizan la denuncia, la historia parece repetirse, escribe el profesor Cristian Andino.

Abordar el estudio de las trayectorias, prácticas y discursos de los historiadores paraguayos bajo el estronismo es la desafiante tarea que propone el investigador Mariano Damián Montero en respuesta a un artículo publicado la semana pasada en estas mismas páginas.