24 de mayo de 2026

Un estudio con 85 terópodos sugiere que varios linajes redujeron sus extremidades delanteras mientras reforzaban cráneo y mordida. La apuesta habría sido funcional: dominar presas enormes con la boca, no con las garras.

LONDRES. Un amplio estudio científico publicado este lunes en “Nature” indica que los genes asociados al comportamiento sexual entre personas del mismo sexo podrían conferir a individuos heterosexuales ciertas ventajas evolutivas.