22 de octubre de 2026

ITACURUBÍ DEL ROSARIO. Padres y docentes de la Escuela Nº 1884 Doña Eusebia Cáceres, de Itacurubí del Rosario, denuncian que la dirección de la sede educativa sigue siendo utilizada como cocina comedor del programa Hambre Cero.

El nivel del río Paraguay en la ciudad capital esta mañana descendió nuevamente otros 4 cm y de esta manera llegó a solo 0.10 m. Según los registros, esta es la peor bajante en 50 años. Asimismo, desde la ANNP señalaron que se esperaran lluvias importantes para fines de este mes e inicio de octubre para que el cauce hídrico vuelva a subir un poco.

En el departamento de Alto Paraná se procesaban entre 400 y 600 muestras para los test de COVID-19 por día. Sin embargo, desde hace aproximadamente dos semanas empezaron a tener inconvenientes por la baja cantidad de reactivos y el número más bajo de pruebas que hicieron fue de 80 en una jornada, explicó el director de la Décima Región Sanitaria, Dr. Hugo Kunzle. Ahora recibieron solo 1.000 kits para aguantar hasta la semana que viene.

El Dr. Felipe González, director del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram), reconoció que desde ayer están sin reactivos para procesar muestras de COVID-19. Esta situación está saturando el área de urgencias. Un total de 160 personas están aguardando el resultado de su test.

"No tenemos equipos de protección", "pagamos de nuestro bolsillo", "no alcanza", "en nuestro servicio no tenemos ni médico ni aguja", "cobramos cada dos meses", "nuestra bata (desechable) en vez de tirar lavamos y reutilizamos". Se trata de algunos de los reclamos de médicos, enfermeras y resto del personal que se enfrenta al COVID-19 en el interior del país, en medio de numerosas limitaciones. No obstante, en varias ocasiones, el ministro de Salud, Julio Mazzoleni, ante las consultas periodísticas, se limitó a responder que las denuncias "no llegan" hasta la institución como se publica en los medios de comunicación.

El Mercado Municipal N° 2 de Asunción, más conocido como el Mercadito, luce por un lado sus coloridas mesadas y una variedad de platos caseros, pero está prácticamente vacío y, por otro lado, ya se ven algunas mesas con las sillas arriba, a causa de la pandemia de covid-19. Las permisionarias comentaron que la situación se encuentra crítica porque escasos clientes acuden al lugar. "Les esperamos todos los días, aunque con esta pandemia ya nadie viene", señaló una de ellas.