29 de abril de 2026

Cuando solo los más creyentes apelaban a la mística del Real Madrid en la Champions, un recital de compromiso colectivo liderado por Federico Valverde obró lo que parecía un milagro. El uruguayo, en la noche más brillante de su carrera, firmó su primer triplete para certificar un 3-0 que incluso se quedó corto tras un penal errado por Vinícius. El equipo de Álvaro Arbeloa, mermado por siete bajas —incluyendo a Mbappé y Bellingham—, añadió un capítulo de oro al libro de los imposibles, transformando la duda inicial de la grada en un estallido de orgullo madridista.
