9 de agosto de 2026
Finalmente, el Ministerio de Economía anunció que se reprograma el calendario de convergencia del déficit fiscal, con la particularidad de que el saldo rojo previsto para el año que viene crecerá en vez de disminuir, con lo cual este Gobierno no solo incumple su compromiso inicial, sino que termina peor que cuando comenzó. Más que una medida, es un reconocimiento parcial de la realidad, luego de un sistemático maquillaje de las cuentas nacionales. Aunque estaba cantado y no había otra opción, no existe ninguna excusa válida para haber llegado a esta situación. Es simple y llanamente una muy pobre administración pública.
El tramo que une el kilómetro 100 de la ruta PY03 con el casco urbano de Juan de Mena se convirtió en una verdadera pesadilla para los pobladores. Cráteres en lugar de baches, banquinas devoradas por el agua y un asfalto convertido en polvo son la muestra más clara de la indiferencia del Estado hacia las comunidades del interior.
El presidente de la República, Santiago Peña, había realizado una serie de promesas de campaña, entre ellas había dicho que el “que tenga plata en tu bolsillo será mi prioridad”, lo cual hasta ahora sigue siendo una fantasía, salvo para unos pocos del cartismo, que viven en el “mundo de las maravillas”, entre “latte” y “cheesecake”.
Transcurridos casi dos años de gobierno, el cartismo, como era esperable, no ha llenado las expectativas ciudadanas. No logran instalar eso de que “estemos mejor”, como prometieron en la campaña electoral y los intentos por demostrarlo, mandando al frente a sus “soldados”, como la diputada Rocío Abed, solo hacen que caigan en el ridículo, por la falta de argumentos fácticos, racionales y linguísticos.
Cuando, con muy poca delicadeza de su parte para con la República, Santiago Peña presentó primero un informe anual ante su “patrón” en el Partido Colorado, y solo después ante el Congreso de la Nación, instó a “no escuchar las críticas de los agoreros del mal”. Fue exactamente esa la impresión que dio en su discurso del 1 de julio por el inicio del período de sesiones del Poder Legislativo. La de alguien encerrado en su burbuja, que solo escucha lo que le gusta oír, alejado de la realidad, que da como verdades lo que le dicen sus adulones y minimiza o desautoriza no solamente la percepción de la ciudadanía en general, sino las observaciones de muchos de los más prominentes mujeres y hombres de los más diversos ámbitos del país, incluso dentro de su propia nucleación partidaria.