23 de julio de 2026

Giovanni Riquelme encontró los relojes de su padre cuando limpiaba un depósito. Hoy su marca exporta a Argentina y España, cobra desde G. 3.200.000 por pieza, cerca de US$ 525, y prepara una edición limitada para competir el año próximo en el Gran Premio de la Relojería de Ginebra, considerado el “Oscar de la relojería”, con el lema de su colección: “Vencer o morir”. Todo, sin un solo antecedente familiar ni formación técnica previa en el rubro.