12 de agosto de 2026

La introversión tiende a preferir vínculos de baja intensidad y sentido. Con estrategias simples, la primera cita con alguien que ya te gustó por mensajes puede dejar de ser un cuestionario y volverse una charla con pausa, deseo y cuidado.


Pensar o actuar de manera diferente; ser demasiado “de esto o de aquello” o no encajar en los cánones sociales, puede abrirle las puertas a una vida más plena a las ‘personas raras’, si se aceptan a sí mismas como son y afrontan su rareza con autenticidad, sin vergüenza ni culpas, asegura el doctor en psicología Sergi Rufi.

En un grupo, el calladito no puede faltar. Ahora, ¿será que ser el introvertido que se guarda los pensamientos y, en muchos casos, prefiere no socializar tiene sus aspectos negativos a la hora de buscar un trabajo o enamorarse de alguien?