19 de febrero de 2026

La Inversión Extranjera Directa (IED) en Latinoamérica atraviesa una etapa de reconfiguración. Tras los ajustes monetarios globales del 2024–2025 y el enfriamiento de las economías desarrolladas, el capital internacional volvió a mirar a los mercados emergentes, pero con criterios más exigentes. Hoy, los inversores priorizan estabilidad macroeconómica, reglas claras, seguridad jurídica y acceso a recursos estratégicos como energía limpia, minerales críticos y capital humano calificado.