19 de enero de 2026

En tiempos donde los mercados financieros se mueven con velocidad imprevisible y los pronósticos pierden vigencia tan pronto como aparece un nuevo titular, la pregunta relevante ya no es qué activo comprar sino cómo diseñar una arquitectura patrimonial sólida que sobreviva al ruido del mercado y a los sesgos inherentes al comportamiento humano.