17 de febrero de 2026

Un estudio reciente sugiere que el aumento de la miopía en jóvenes podría deberse a la escasa luz en entornos interiores, más que al uso de pantallas. Esta nueva hipótesis podría cambiar la forma en que entendemos su prevención y tratamiento.

“Prestame tu lente, quiero ver qué tal me queda”, es la peor frase que le podés decir a un dependiente de gafas. El aparato de cristal sobre los ojos puede ser un compañero molesto, pero, a la vez, el que le resulta imprescindible en todos lados.

Levantar la mano a un camión pensando que es un bus o recibir el apodo de "cuatro ojos" en el colegio son algunas de las tantas situaciones que afrontás si sos miope. Pero, a través de los anteojos, una persona con baja visión observa la vida en HD.

