20 de febrero de 2026

En carreras que tientan a la muerte, el famoso “Wili” es una de las acrobacias que motoqueiros realizan en algunas avenidas o rutas del país. Las competiciones clandestinas en biciclos son un “deporte” peligroso e ilegal que, al parecer, no tiene fin.



Casi un centenar de motos recorrían ayer a la tarde, en plan de aventura o de “cross”, el predio del Comité Olímpico adyacente al aeropuerto, en medio de montículos de tierra y al borde del gran tajamar para canotaje que abrió una contratista del MOPC a fin de surtirse de tierra para relleno de la autopista Ñu Guasu.