12 de febrero de 2026

Elegir el nombre de un perro parece una decisión pequeña, pero suele marcar el inicio de una relación larga: será la palabra que acompañe rutinas, juegos, paseos y aprendizajes. En un contexto en el que la adopción y la convivencia responsable ganan visibilidad, especialistas en comportamiento canino insisten en que el nombre no solo “suena bonito”: también influye en la comunicación cotidiana y en la facilidad de entrenamiento.

Los nombres pintorescos ya son comunes en el Registro del Estado Civil (REC), pues hace muchos años la gente hace gala de su creatividad y apela a nuevas ideas para nombrar a sus hijos. La asesora jurídica del REC da ejemplos de algunas inspiraciones que tuvieron los padres y advierte de la implicancia que tendrá una identidad fuera de lo común en un niño.


De acuerdo a los datos de la oficina del Registro del Estado Civil (REC), no se permitirá registrar a recién nacidos con nombres relacionados a la pandemia del COVID-19, teniendo en cuenta que sucesos o personajes motivaron a algunos padres a anotar a sus hijos con singulares nombres. Sin embargo, se dio a conocer una lista de los nombres más llamativos y “raros” del país.
SALAMANCA, España. El pediatra de mi hijo era un hombre de esos que se dan solo una vez por siglo, tanto como profesional como ser humano. Cuando iba a ver a un recién nacido lo primero que les preguntaba a los padres era cómo se llamaba; y si estos comenzaban diciendo que estaban dudando entre fulano o mengano o zutano, montaba en cólera. “Tuvieron nueve meses para pensarlo. Ahora el niño ya está aquí y todavía no tiene nombre”. Por suerte nosotros no tropezamos con ese problema ya que su nombre estaba decidido por lo menos un siglo antes en memoria de mi bisabuelo, Ignacio, aquel malagueño alanceado en la Guerra del 70.