17 de abril de 2026
La basura acumulada en la capital, debido a la deshonestidad, la negligencia y la ineptitud municipales, atenta contra la estética y arriesga la salud pública. A tanto llega que el intendente Luis Bello (ANR, cartista) quiso que sus nueve mil subordinados realicen tareas de aseo urbano, lo que supuso la implícita admisión de que abunda el personal superfluo y de que Asunción peca de mugrienta. El sucesor de Óscar “Nenecho” Rodríguez se ufanó de que se recogieron 58.060 kilos de basura, pero la ciudad no quedó impoluta. Luis Bello y su antecesor dejaron que los desechos se expandan, como si la Municipalidad no tuviera la función legal de regular y prestar servicios de aseo, de recolección, disposición y tratamiento de residuos.