12 de junio de 2026

Cuando el sexo deja de ser elección y se vuelve impulso, la pareja suele vivir ansiedad, secretos y discusiones repetidas. Hablamos de cómo distinguir entre un alto deseo y una conducta compulsiva, qué señales importan y cómo pedir ayuda sin culpas.

La cantante Billie Eilish y el actor Nat Wolff confirmaron su relación al posar juntitos en la red carpet del estreno “Billie Eilish: Hit Me Hard and Soft - The Tour Live in 3D”. Los tortolitos ya no ocultan su amor y se mostraron a los besos y abrazos en Los Ángeles.

Volver a salir después de un divorcio puede activar deseo, miedo y comparación constante. Este manual periodístico explica por qué repetimos patrones, cómo leer las señales emocionales y sexuales, y qué claves ayudan a elegir distinto sin endurecerte.

Cuando el sexo se vuelve predecible, muchas parejas asumen que el deseo “murió”. Pero la rutina no siempre es el problema: a veces es un refugio de seguridad que sostiene la intimidad. La clave está en qué tipo de repetición se instaló.

Divorciarse no es solo firmar papeles: también es despedirse de una vida imaginada. Si sentís que “deberías” estar mejor para esta altura, no estás fallando: el duelo tiene etapas, idas y vueltas y un ritmo propio.

A muchas personas les excita el encuentro pero les incomoda “ser vistas”. Apagar la luz puede dar alivio momentáneo, pero no construye seguridad. Qué dice la ciencia sobre la vergüenza corporal y cómo fortalecer la confianza en pareja.