26 de marzo de 2026

Nuevas investigaciones revelan que los perros coexistieron con humanos desde hace al menos 15.800 años, desafiando la creencia de su domesticación independiente. Estos hallazgos marcan un avance en nuestra comprensión de la historia y evolución de esta relación.

En muchos hogares, el perro o el gato dejó de ser “la mascota” para convertirse en un miembro central de la familia. El cambio trajo avances —más cuidados, más atención veterinaria, más sensibilidad—, pero también una cara menos visible: vínculos tan cerrados que terminan afectando el bienestar del animal.

La creencia de que el azúcar causa ceguera en mascotas oculta una verdad más compleja: la diabetes, vinculada a la ingesta excesiva, puede conducir a cataratas y otras complicaciones oculares. Prevenir es esencial para proteger su visión.

Hay perros que, incluso con canas y años de experiencia, siguen pareciendo recién salidos de una camada. Ojos grandes, hocicos cortos, cabezas redondeadas y un tamaño compacto sostienen esa estética de “cachorro eterno” que conquista en la calle y en redes sociales. ¿Cuáles son?

Los perros no verían el mundo solo en blanco y negro. Con una visión dicromática, perciben también algunos colores, adaptándose mejor a la detección de movimiento y condiciones de poca luz, superando las limitaciones que les atribuimos.