14 de febrero de 2026

En un video de pocos segundos, un animal blanco salta de costado, con los brazos hacia arriba, casi como si marcara una coreografía de TikTok. Redes sociales mediante, ese breve clip bastó para bautizarlo como el “lémur bailarín” y convertirlo en meme global. Pero detrás del chiste hay una historia de anatomía extrema, eficiencia energética y una situación de conservación mucho menos graciosa.