3 de diciembre de 2022

qubic

“No hay muchos lugares que tengan la diafanidad y los cielos de Salta”. Aunque bien podría serlo, no es la frase de un turista que, a 4.900 metros de altitud, en la puna argentina, siente que roza las estrellas con la yema de sus dedos y que disfruta de la magia del silencio y de la oscuridad.