17 de febrero de 2026

En 1948, Sexual Behavior in the Human Male rompió el silencio sobre el deseo y convirtió la sexualidad en un tema de datos, no de sermones. La escala Kinsey cambió la cultura —y aún hoy provoca una pregunta incómoda: ¿sirve o simplifica demasiado?


Al salir del gimnasio, muchas personas no solo se sienten más ligeras o liberadas de estrés. También se perciben más atractivas, seguras y, con frecuencia, con mayor deseo sexual. No es una impresión aislada: detrás de esa especie de “subidón” después de entrenar hay una combinación de mecanismos hormonales, neurológicos y psicológicos que la ciencia lleva años intentando descifrar.

Un beso puede encender una historia… o apagarla en segundos. En la era de las apps de citas y los encuentros fugaces, el beso francés sigue siendo una especie de examen emocional: se aprueba o se suspende en pocos segundos, y la nota puede decidir si habrá una segunda cita o no.

Durante años, la conversación sobre orgasmos se centró en técnicas físicas, juguetes o posturas. Pero en consultas de sexología y talleres de bienestar sexual, otra herramienta empieza a ganar protagonismo: la respiración consciente y la meditación.