1 de enero de 2026

Cuando una relación entra en piloto automático o atraviesa una crisis, muchos piensan en viajar “para despejar la mente”. Pero en los últimos años ha surgido una tendencia más precisa: elegir destinos pensados específicamente para trabajar la relación, ya sea para reavivar la pasión, mejorar la comunicación o enfrentar un conflicto profundo. ¿Cuáles son los sitios ideales para esto?


En las películas navideñas, el clímax suele llegar bajo una rama de muérdago: dos personas, una música suave de fondo y un beso destinado a cambiarlo todo. En la vida real, las fiestas de fin de año se parecen menos a una comedia romántica y más a un cóctel intenso de alcohol, presión social, deseos, expectativas… y, cada vez más, conversaciones necesarias sobre consentimiento y límites.

En el corazón de Madrid, un polémico anuncio sobre engrosamiento de pene ha resurgido con fuerza, reflejando la creciente obsesión por el tamaño y la estética masculina. Un fenómeno que desafía tabúes y redefine la masculinidad contemporánea.

El creciente reconocimiento de las fantasías sexuales no convencionales ha transformado el estudio del deseo humano. Investigaciones recientes revelan que la mayoría explora estas prácticas consensuadas, desafiando estigmas obsoletos y abriendo un camino hacia una sexualidad más inclusiva y saludable.

La exploración del propio cuerpo y el placer son esenciales para el bienestar sexual. Expertos en sexología advierten que la autoexploración no solo potencia la intimidad personal, sino que también promueve relaciones más saludables y satisfactorias.

La sexualidad contemporánea desafía nociones tradicionales, explorando el sexo casual y en pareja como alternativas valiosas. Mientras el sexo casual ofrece libertades emocionantes, las relaciones estables prometen un refugio de intimidad y seguridad. ¿Cuál es más satisfactorio?