22 de febrero de 2026

Eran las 2:00 del domingo cuando Edith Adorno recibió un llamado de su marido advirtiéndole que el arroyo Paí Ñu de Ñemby se desbordó. Al mirar por la ventana, ella se dio cuenta de que su auto estaba inclinado y a los gritos despertó a todos, corrieron bajo la lluvia y los rayos, y con una sábana lograron atar el auto a un árbol.