El lanzamiento del Foro Latinoamericano de Seguridad Democrática y Gobernanza Territorial marcó el inicio del Grupo Latinoamericano y del Caribe de Seguridad y Democracia (GLACSED), una plataforma regional que busca implementar políticas de seguridad pública basadas en evidencia, cooperación multinivel y respeto irrestricto al Estado de derecho.
Durante el evento, realizado en el Palacio Nacional de la Cultura de la capital guatemalteca, el expresidente de Costa Rica (2018-2022) y presidente del GLACSED, Carlos Alvarado Quesada, enfatizó que la seguridad y la democracia no son objetivos contrapuestos.
Alvarado Quesada señaló que la iniciativa surge como una alianza con la Global Initiative Against Transnational Organized Crime (GI-TOC) para crear un "triángulo virtuoso" entre liderazgos públicos democráticos —como presidentes, jueces y alcaldes—, el peritaje técnico especializado y el desarrollo de acciones efectivas de seguridad.
"No siempre la procura de la seguridad en la región ha sido desde la óptica democrática; muchas veces ha sido desde lo autoritario o la represión", afirmó Alvarado a EFE, al subrayar que el modelo de GLACSED busca una seguridad efectiva que defienda simultáneamente las garantías y libertades individuales.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
"El lanzamiento desde Guatemala es muy oportuno, dado que el Gobierno (de Bernardo Arévalo de León) tiene un compromiso por la protección de la seguridad del pueblo guatemalteco, pero a la vez desde un enfoque democrático", dijo el expresidente costarricense.
Durante su exposición en el Foro, el Ministro de Gobernación guatemalteco, Marco Antonio Villeda señaló que “la democracia nunca es un obstáculo para la seguridad; más bien la fortalece. Frente al avance del crimen organizado, la respuesta debe ser firme, pero también legítima y sostenible”.
Por su parte, el expresidente de Perú, Francisco Sagasti, advirtió que el crimen organizado es una de las principales amenazas para el desarrollo de América Latina.
En este sentido, el foro estableció una Hoja de Ruta Territorial 2026, enfocada en cuatro ejes estratégicos: respuesta territorial al crimen, reducción de la extorsión, fortalecimiento penitenciario e innovación tecnológica.
El encuentro concluyó con la adopción de la Declaración de Guatemala, reafirmando el compromiso regional de combatir las redes criminales mediante acciones coordinadas que no reconozcan fronteras, pero que operen estrictamente dentro del marco de la ley y la legitimidad democrática.
