¿Adiós a los auriculares inalámbricos y vuelta a los de cable?: estos son los motivos

Auriculares inalámbricos.
Auriculares inalámbricos.Shutterstock

Mientras la tecnología avanza hacia lo inalámbrico, notablemente hay un ascenso de los audífonos con cable, lo que refleja un anhelo por la calidad sonora, la comodidad emocional y una respuesta cultural a la saturación digital. Te contamos más sobre el inesperado renacer en el consumo audiófilo.

Los auriculares con cable parecían destinados a desaparecer, especialmente después de que los teléfonos inteligentes empezaran a eliminar la entrada tradicional. Sin embargo, en los últimos meses han mostrado un repunte: consumidores que buscan mejor calidad de sonido, menos fricciones tecnológicas y una experiencia más directa están impulsando un resurgimiento que ya se percibe también como tendencia cultural, se lee en un informe de la BBC.

Un giro que comenzó con la desaparición del conector

En 2016, Apple eliminó las tomas de auriculares en el iPhone. Ese movimiento empujó a muchos usuarios hacia el audio inalámbrico, pero también generó resistencia.

Auriculares inalámbricos.
Auriculares inalámbricos.

Con el tiempo, Google anunció que también eliminaría el conector para auriculares en sus dispositivos.

Pero mientras el inalámbrico se consolidaba como norma, empezó a crecer discretamente una idea que durante años fue discutida: para muchos, los audífonos con cable son superiores a los Bluetooth.

Ventas al alza tras años de caída

Más allá del debate técnico, los datos de mercado apuntan a un cambio real en el consumo. Tras cinco años consecutivos de disminución en ventas, las compras de auriculares con cable se dispararon en la segunda mitad de 2025, según la firma de análisis Circana.

Y los ingresos por auriculares con cable aumentaron un 20% en las primeras seis semanas de 2026. Para algunas personas, el motivo es directo: por el mismo precio, suele ser posible obtener mejor calidad de sonido con un modelo con cable.

Sin embargo, la explicación no se limita a los aficionados más exigentes del audio.

“Me he convencido”: comodidad emocional y rechazo a lo hiperconectado

Aryn Grusin, trabajadora social de Portland, Oregón (Estados Unidos), cuenta que su vuelta al cable comenzó hace unos meses, cuando pidió prestados a su prometido unos audífonos intrauriculares con cable “de los de toda la vida”.

Auriculares con cable.
Auriculares con cable.

Dice que, a partir de ahí, ya no hubo vuelta atrás. “Simplemente me resulta reconfortante. Me gusta que le muestre al mundo que estoy escuchando algo”, afirma. Grusin interpreta el movimiento como parte de un cansancio con la tecnología: “Parece que mucha gente se está volviendo casi en contra de la tecnología, debido a lo avanzada que se está volviendo”.

Y añade que existe una sensación general de querer “volver al último lugar en el que nos sentimos cómodos”. En esa misma línea, vincula el cambio con el clima actual: “No sé por qué, pero todos de manera colectiva pasamos por este cambio. Creo que la presencia de la IA está haciendo que la gente se ponga nerviosa”.

También reconoce la paradoja: sentirse incómodo con la tecnología y responder usando “una pieza diferente de tecnología”, aunque los audífonos con cable parezcan “lo más parecidos a los analógicos que podamos conseguir”.

Calidad de audio, compatibilidad y menos fallos

Chris Thomas, editor general del sitio web de reseñas de auriculares SoundGuys, sostiene que la calidad de sonido es una gran ventaja del cable y que es un punto que ha repetido durante años. Según Thomas, los auriculares inalámbricos han mejorado drásticamente, pero los mejores suelen venir de marcas nicho dirigidas a amantes del sonido.

Auriculares inalámbricos.
Auriculares inalámbricos.

En productos convencionales (los que se encuentran en una tienda de electrónica), asegura que aún se obtiene una mejor calidad por el dinero si se opta por una buena opción con cable.

Además, incluso auriculares Bluetooth de la más alta gama podrían no rendir al máximo por malas conexiones o problemas de compatibilidad con el dispositivo. “Con un cable, simplemente lo conectas y funciona”, resume.

Cuando Bluetooth “no funciona”: estética, frustración y tendencia

La tendencia también se alimenta de una percepción cultural: de algún modo, Bluetooth se ha vuelto “profundamente poco sexy”. La actriz Zoë Kravitz lo dijo en una entrevista reciente: “Bluetooth no funciona”, en referencia no solo a audífonos, sino a conexiones Bluetooth en general.

Auriculares con cable.
Auriculares con cable.

En ciertos círculos, el cable ha pasado a ser un accesorio de moda. Una cuenta popular de Instagram, Wired It Girls, se dedica a mostrar mujeres “elegantes” y “cómodas” con cables colgando de sus orejas, desde personas comunes hasta celebridades como Ariana Grande y Charli XCX.

La presencia entre famosos ha dado pie a lecturas simbólicas: un usuario publicó un tuit viral con fotos de Robert Pattinson y Lily-Rose Depp usando audífonos con cable y concluyó que “se está convirtiendo en una cosa de clase”. En ese mismo mensaje, añadió: “Usar inalámbrico las 24 horas del día, los 7 días de la semana, me dice que no eres dueño de ninguna tierra”.

Lo práctico también pesa: baterías, pérdidas y emparejamientos

Aunque la escucha inalámbrica ofrece libertad de movimiento, también acumula problemas cotidianos: baterías que se agotan en momentos inoportunos, auriculares pequeños que se pierden y dispositivos que no se emparejan.

Auriculares con cable.
Auriculares con cable.

Ailene Doloboff, editora en la industria del cine en Los Ángeles, lo describe así: “La gente dice que es más fácil, pero nunca me parece más fácil. Con Bluetooth siempre es un paso más”.

En contraste, el cable evita, por definición, el problema de la carga y reduce variables técnicas, aunque introduce otras incomodidades —como estar físicamente atado al dispositivo— que algunos usuarios ahora valoran como parte de una experiencia más “presente”.

Un retorno retro en plena transición digital

El resurgimiento de los audífonos con cable aparece junto a otras tecnologías consideradas obsoletas que han vuelto a ganar espacio: DVD, casetes, televisores de tubo antiguos e incluso máquinas de escribir.

En un concierto reciente, se observó a una persona grabando el espectáculo con una cámara de película de 16mm de la década de 1970 en lugar de un teléfono.

Cómo volver a conectarlos en teléfonos sin entrada de 3,5 mm

El principal obstáculo para usar cable hoy es físico: muchos celulares ya no incluyen la ficha de entrada. Aun así, existen opciones:

  • Comprar audífonos con cable con conexión USB o Lightning incorporada.
  • Usar audífonos de 3,5 mm mediante un adaptador al puerto de carga, a menudo llamado “dongle”.

La alternativa: volver al cable sin renunciar a lo inalámbrico

En Nueva York, una visita a la tienda especializada Audio 46, ubicada detrás de un escaparate estrecho, mostró otra cara del debate. Delaney Czernikowski, quien revisa audífonos para el sitio web de la compañía, dice que “muchas personas están sumándose a la tendencia”, convencidas de que el cable es mejor y con ganas de probarlo, aunque temen perder la comodidad del Bluetooth.

Czernikowski sostiene que el Bluetooth “puede ser muy bueno” y que no necesariamente hay que renunciar a él. Aun así, matiza: “Muchos de los auriculares con cable son mejores y hay mucho más para elegir. Y tienen mejores cualidades que no se ven condicionadas por la necesidad tecnológica del Bluetooth”.

La búsqueda, que comenzó con la intención de comprar algo barato, terminó en la compra de unos audífonos de US$130 de una marca china especializada, con un cable grueso y trenzado, además de un dongle USB para poder conectarlos.

Un retorno con múltiples causas

El retorno de los audífonos con cable no se explica por un único factor. Conviven argumentos técnicos (calidad, compatibilidad), prácticos (batería, emparejamiento) y culturales (moda, señales de estatus, cansancio tecnológico).

En conjunto, el resultado es claro: aquello que parecía sentenciado por el avance del inalámbrico ha vuelto a ocupar espacio —en tiendas, en redes y en la calle— con fuerza renovada.

Fuente: BBC